El romanticismo ha muerto

Y es que, ¿qué ha quedado del arte de conquistar? ¿Nos hemos vuelto unos frívolos? No puedo dejar de pensar en películas antiguas (y no tan antiguas) donde un elegante caballero seducía a una recatada señorita. Él se pasaba la película abriéndole la puerta del coche, arrimándole la silla cuando la invitaba a cenar, encendiéndole el cigarrillo (porque ellas nunca llevaban encendedor o cerillas), abriéndole la puerta porque ya sabéis que “las damas primero”… Y no es hasta el final de la película, cuando por fin se besan. Un simple beso, romántico, elegante, donde siempre parece que ella se vuelve más pequeña mientras él la rodea con sus brazos.

Pero cuando vuelvo a la vida real me doy cuenta de que no existe nada que se asemeje en este mundo, o en esta época. Así que solo me queda pensar que igual el romanticismo lo inventó Hollywood. Quizás nunca hayan existido esos caballeros con reloj y sombrero, que dejaban pasar primero, encendían cigarrillos, besaban manos, trataban de usted y no se cansaban de repetir lo “guapa que estás esta noche”. Puede ser que ahora intentemos aprovechar tanto el tiempo que esa conquista ha desaparecido, hay que vivir deprisa (tempus fugit). Sé que mucha gente pensará que este ritual en pleno siglo XXI es anticuado y no tiene ningún sentido. Pues yo no me resigno a quedarme sin que me abra la puerta del coche al salir, a que siempre tenga un mechero a mano para encenderme el cigarro y a que me diga que esa noche estoy espléndida.

Iglesias Otero,        S2A

Posted on 6 Marzo, 2012, in Sen clasificar and tagged , , , , . Bookmark the permalink. 32 Comentarios.

  1. Sra. Iglesias,
    Los roles masculinos no suelen cambiar mucho a lo largo del tiempo, en lo que atañe a las charadas amorosas (sólo amorosas) Toda la apariencia de seducción que quiera, depende de con quién se encuentre vd. en la vida, todo el proceso de enamoramiento sigue unas reglas más o menos exactas cuyo interés va siempre más allá de lo que más arriba estaba encerrado entre paréntesis y se desboca con pasmosa rapidez en escasos segundos. Y es que una cosa nos lleva a la otra.
    Como imitaciones de una vida crepuscular, de posguerra, el enamoramiento (y su género por excelencia: el melodrama) no ha pasado de ser el merenguillo de represión que, sobre este asunto tan liado, han sufrido nuestros padres (los míos, por lo menos) En este caso, “Gilda” (1946) de Charles Vidor, perpetúa la voluptuosidad con la que una mujer fatal puede “quemar” a un duro como Johnny Farrell (Glenn Ford) pero también la triste y consabida historia machista de como un hombre puede hacer suya a una mujer como Gilda, una cualquiera para aquella época. Fuera del tinte pasional, esto acabaría hoy en una orden de alejamiento. Para enredar aún más el final trágico, de dos personajes trágicos, y de una visión muy escénica de la vida. La manilla de la puerta del coche también la puede abrir usted.
    Saludos.
    Martínez Hermida CIC

    • Miriam Iglesias Otero

      No estoy del todo de acuerdo. Creo que antes lo hombres ponían mucho más empeño en que una mujer les prestase atención, accediesen a cenar con ella, etc. Ahora impera la ley del mínimo esfuerzo, si la primera respuesta es un no, desaparece esa insistencia de antaño (que no acoso) por conquistar, porque el no se convierta en sí.
      Sé que la puerta del coche la puedo abrir yo, pero quiero saber que él estaría dispuesto a abrírmela.

      • Pues entonces la película no es Gilda. El ejemplo que pone habla desde otra posición y parece entenderse que usted añora que le traten de la manera que tratan a Gilda, que no es para nada romántica. Si entendemos lo romántico como una ensoñación sentimental o como se entiende desde la modernidad el concepto de lo romántico, que es a lo que refiere usted.
        Si usted tiene en su mano abrir la puerta del coche, tendrá la iniciativa. Siempre es bueno tener la iniciativa. Y poder poner el pie en tierra para no esnafrarse como un sapo.
        Por cierto, he localizado Viaje a Ítaca y los poemas de Kavafis, pero le advierto de su clasicismo formal, precisamente lo opuesto a lo romántico.
        Un saludo.
        Martínez Hermida CIC

      • En qué estarán pensando estos chicos de hoy en día? Creo que tampoco tienen una educación emocional muy dilatada, como para no salir por pies a la primera contrariedad.
        Martínez Hermida CIC

      • Estoy totalmente de acuerdo,las prisas,el estreés,la “falta” de tiempo y otros miles de recursos, sólo me llevan a creer que lo que antaño llamábamos modales, y ahora denominan como ñoñerías, se han dejado de hacer por comodidad,entre otras tantas cosas.

  2. Yo no creo que el romanticismo se reduzca al mundo del cine, ni tampoco creo que haya desaparecido. Simplemente ha ido cambiando de forma, al igual que lo ha hecho nuestra sociedad. Ahora ya no es tan raro ver a una chica invitando a un chico a tomar una copa y no por ello el hecho es menos romántico. Aun así, considero que aun tenemos mucho que avanzar y que hay muchos tópicos que superar en lo que a este tema se refiere. ¿Y si fuéramos nosotras las que le abriéramos la puerta?

    • Non se esqueza, logo, de pór o pe na terra.
      Martínez Hermida CIC

      • Miriam Iglesias Otero

        Desde luego que hemos avanzado, y no quiero que nadie me entienda mal. No me parece una aberración que una chica invite a una copa a un chico. Sólo quiero hacer incapié en que si antes lo más romántico era llegar a casa y que él te llamase; parece que ahora lo más romántico es llegar a casa y que te haya dejado un comentario en el tuenti/facebook etc. Sé que es absolutamente utópico, pero desde luego que cambiaría ese mensaje en cualquier red social por la típica piedrecita golpeando la ventana de mi habitación a medianoche.

      • Hincapié, en todo caso, hincapié.
        Y depende del tamaño de la piedrecita (desde luego, tampoco lo veo muy romántico que quiere que le diga). Pero no creo romántico tampoco que te remitan un mensaje por correo o por tuenti. A mi no me despertaría un sentimiento, desde luego, sí una expectativa. Pero nada más.
        En todo caso romántico, para mi y a riesgo de parecer cursi, sería regalar a la otra persona una bonita flor en una cena íntima, por ejemplo. Aunque no hay que ser necesariamente romántico para hacer eso. Asocio el romanticismo a una etapa de enamoramiento en la que se suspira, se camina y se mira mutuamente a los ojos, viéndote en el otro. Felizmente, pasa. Y luego, sí hay que compartir.
        Un saludo.
        Martínez Hermida CIC

  3. Lara Lozano Aguiar

    Algún home romántico quedará ou? Igual está moi moi escondido e non quere saír á luz! Este post esta moi ben!

  4. Románticos ou góticos?
    Si que está ben, eu estoumo a pasar de medo.
    Martínez Hermida CIC

  5. Cristina Knight Asorey

    El problema es que hoy en día la gente ha adquirido muchos conceptos de romanticismo, parece ser que para algunos ser románticos es hacer horteradas y no tener unos mínimos de educación, que no se debe confundir con conceptos como el machismo. DIcho esto, creo que el romanticismo brilla por su asuencia totalmente

    • Miriam Iglesias Otero

      Gracias por tu comentario Cris. Estoy de acuerdo con todo lo que dices. Yo quería resaltar la diferencia entre antes y ahora. Y pos supuesto, romanticismo no es machismo, aunque muchas personas con ciertos gestos en lugar de sentirse halagadas se sienten ofendidas.

      • Tirar un piedrecita a la ventana, hablar por teléfono, escribir cartas y recibirlas,dar un paseo cuando oscurece….Si quizás soy más que romantica para el mundo del facebook…etc.

  6. Evidentemente que somos capaces de abrirnos la puerta nosotras solas o pedir fuego por la calle si no tenemos cómo encender un cigarro. No es esa la cuestión, las costumbres han cambiado incluso para esto. Ahora ya existe más “homogeneidad” a la hora del romanticismo, ya no estan inusual ver a una mujer tomando la iniciativa, pero, tener consciencia de ello tiende a acomodar más al sexo masculino. El romanticismo no ha muerto, sólo que ahora no se deja ver mucho.

  7. Si tuviera que escribir un post sobre el tema no cambiaría ni una palabra con respecto a lo que tu has escrito. No es machismo, es caballerosidad. Parece que ahora el romanticismo se asocia con lo cursi y los hombres son muy machitos como para ser romanticos. Obviamente quedará algún caballero por ahí, pero tal y como tu dices el romanticismo agoniza.

    • Miriam Iglesias Otero

      Gracia por tu comentario Uxi. Totalmente de acuerdo con todo lo que dices. Romanticismo no e cursi, ni ser un caballero es ser machista.

  8. Mª Cristina Mosteiro Reboredo

    Este páreceme un tema moi interesante e divertido. O romanticismo, esa é a cuestión. Eu, ao meu modo de ver, penso que non está desaparecido, pero si en perigo de extinción. Ese vocablo: ro-man-ti-cis-mo é tan inmenso e intenso que sería case imposible dar unha definición axeitada. Eu quédome con esa sensación de puro respecto e admiración que para min representa o “ser romántico” dende unha flor ata un rock and roll acelerado.

    • Miriam Iglesias Otero

      Muchas gracias por tu comentario Cristina. Claro que el romanticismo para mi también es prácticamente indefinible, cada uno tiene una visión diferente de lo que es.

  9. Adrián Pérez Conde

    No sé para que quereis romanticismo ahora mismo, si al fin y al cabo las mujeres de hoy en día os volvéis locas por los canallas que os hacen sufrir. Vendéis esa necesidad de romanticismo, pero al final, os gusta sufrir. Mujeres, ese sexo tan contradictorio e incapaz de entender!

    • Miriam Iglesias Otero

      Me gustaría decir que no tienes razón, pero no puedo. A todas nos ha pasado, volvernos locas por cualquiera que es todo lo opuesto a lo que decimos que buscamos. Pero que tropecemos de vez en cuando no significa que nos guste caminar a trompicones.

  10. María Karla Barca Marrero

    Yo no quiero flores, ni cenas a la luz de velas que se apagan. No quiero que un chico me deje su chaqueta si hace frío y yo no tengo que ponerme. Y en el fondo soy una romántica empedernida. Me gustan los canallas como dice Adrián, pero los canallas que abren su corazón y se muestran como son. Me gusta el contacto físico y psíquico. Y no creo que eso se consiga (al menos yo) con clichés pasados de moda. Que evolucionemos o que no tengamos (o tengan) los mismos detalles no quiere decir ni peor ni mejor, sólo diferente y no debería de ser nada escandaloso. Cada generación se mueve por unos conceptos diferentes. Y no lo veo mal.
    No creo tanto que se haya perdido el romanticismo sino que se ha ganado algo más importante. El sentido del rídiculo. Y eso es horrible para el amor.
    ¡Ojo! Sí que estoy totalmente en contra de las galanterías vía redes sociales. Un contacto a primeras se agradece. Pero más es abusar.
    Enhorabuena por el post Miriam.

  11. María Karla Barca Marrero

    Y otra cosa…¿ por qué esa manía en que nos seduzcan? Queremos igualdad pero ¿cuánto empeño ponemos en seducir a un hombre de verdad? Si nos gustan los clichés, ¿por qué no invitamos a un hombre a ver un partido de fútbol? ¿Realmente queremos igualdad?

    • Miriam Iglesias Otero

      Pues igual peco de clásica y pasada de moda, pero a mi esas pequeñas cosas me parecen detalles enternecedores. Por supuesto me parece genial que cualquier chica esté dispuesta a invitar a un chico a cenar, a un partido de fútbol, etcétera. Supongo que todo depende del carácter de la persona. Gracias por tu comentario Karla

  12. Se ve que el romanticismo deriva a otros ámbitos relacionales que, en origen, no le eran propios. Alguien ha dicho en la cola del post que el sentido de las palabras cambian. para más esta del “romanticismo” condicionada quizás por la “novela romántica”, que es un derivado estereotipado del romanticismo. Algo así como una escritura de intensidad, asociada a las relaciones imposibles de pareja. Lo imposible es marchamo de ese “romanticismo” que bebe en el espíritu galante medieval.
    He buscado en las páginas de una de las obras cumbres del romanticismo alemán, el original: se trata de Las penas del joven Werther, de Goethe. Maravillosa lectura para aquellos que son sensibles a los ideales y al desapego vital. Y, efectivamente, ha desencadenado una euforia de comprobación bibliográfica. Gracias a estos post he recorrido lo que tengo de autores románticos (lo que me ha hecho preguntarme si alguna vez fui un lector rendido): Holderlin, Herder, Novalis, Pushkin, Bécquer, Hugo, Dumas padre, Byron, Wordsworth, Coleridge, Scott, Leopardi, Irving, Gogol, Melville, Whitman, Poe, Dickens,… todos ellos románticos o influidos por el movimiento romántico, aquel que, desde el espíritu roussoniano (me acuerdo de la bella estatua romántica a Rousseau, en Genève) fue el primero en asentar la libertad de expresión como derecho de los humanos. Libertad de expresión a la que cantamos los periodistas tan a menudo, como una ensoñación y, visto lo visto del día a día de este oficio, una utopía. Bella utopía, romántica utopía.
    Martínez Hermida CIC

    • Miriam Iglesias Otero

      Con esta pila de comentarios me estoy empezando a dar cuenta que el romanticismo es algo más subjetivo de lo que pensaba. Que cada uno lo entiende de una manera diferente y que el romanticismo es para uno, lo que para otros es ridículo o cursi. Conclusión: no existe el romanticismo como tal, existen diferentes acepciones, para diferentes personas, diferentes personalidades. Cada uno podemos idealizarlo como queramos y si tenemos suerte, encontrar a la persona que entienda el romanticismo como nosotros.

  13. Yo soy como ese digno caballero,vivi con su modelo y creci con el,solo consegui penas y amarguras y lo siento mucho esto debe acabar ya tengo todo planeado y en nos dias lo voy a terminar…adios a todos,vivid mientras podais

  14. El romanticismo ha muerto, y menos mal, eso si que sería de “Expaña” sin Gustavo Adolfo Bequer, por ejemplo: http://etc.usf.edu/lit2go/49/obras-de-gustavo-adolfo-becquer-tomo-primero/931/leyenda-18-el-miserere/ . Al hilo del primer comentario, coincido en que los roles audiovisuales del siglo XX llevan a extremos en la conducta de las generaciones venideras. Esos extremos no son malos en este caso, significan un cambio de era y por tanto han de ser bien recibidos, por aquello del pie derecho. La cosa empeora cuando esos roles desvían al género. De nunca sentarse con las piernas abiertas fue bueno para una mujer, por una cuestión de higiene, así como las lágrimas de los hombres siempre fueron naturales. Somos diferentes en nuestro género y está todo tan desvirtuado hoy en la actualidad. https://www.youtube.com/watch?v=udOoMSTKgEA

    Un consejo, con toda la humildad, Procúrate una moza, una moza yeyé, que sea poseedora de abundante ritmo y que entone en lengua anglosajona.

    GONZÁLEZ CARRASCO, MARTA

  15. Supongo que mi comentario está a la espera de moderación, ya que olvidé poner mi número identificador.

    GONZÁLEZ CARRASCO, MARTA 142 B01

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