“Entrevista a Tamara Miguens, técnico ambiental de la Oficina de Desarrollo Sostenible de la USC”

Tamara Miguens trabaja en la Oficina de Desarrollo Sostenible de la Universidad de Compostela que, entre otras actividades, ha puesto en marcha una iniciativa pionera entre el panorama universitario español: el proyecto USC en Transición. Con ello, nuestra universidad quiere concienciar, y finalmente, actuar frente a la dependencia generalizada del petróleo y sus consecuencias nefastas para el medioambiente. Así, la universidad añade tela a la red de “Comunidades en Transición” que se va extendiendo por el mundo, uniendo a grupos de personas para luchar juntos por un modelo de desarrollo más sostenible.

¿En qué fase de transición está la USC?

Estamos en las primeras fases. Comenzamos en abril del año pasado, que fue cuando la USC se proclamó oficialmente en transición.

¿USC en Transición cuenta con el apoyo necesario del resto de la administración de la universidad?

Tenemos el apoyo del rector, quien está de acuerdo y está implicado en este proyecto. Y luego intentamos identificar personas, grupos de investigación, colectivos, servicios y departamentos que puedan colaborar con nosotros, o que ya estén llevando a cabo ellos mismos actividades en cuyos principios de actuación se ven reflejados los mismos valores que USC en Transición.

En general, ¿cómo valoráis la incidencia que está teniendo USC en Transición en el resto de la comunidad universitaria?

A título personal, creo que vamos poquito a poco, con pequeños pasos, pero que cada vez es algo que suena más. USC en Transición no es una frase que de primeras cualquier persona es capaz de identificar. Sostenibilidad, medioambiente…son palabras más cercanas a la gente. USC en Transición es más llamativo, diferente. Pero bueno, desde que empezamos el año pasado vamos dando haciendo actividades, con mejor o peor resultados. Esta semana estamos llevando a cabo una experiencia piloto en los comedores universitarios con un “menú en transición”: un menú ecológico, local y de temporada, que en la Facultad de Matemáticas está teniendo muchísimo éxito. Vemos que hay actividades que funcionan muy bien, que tienen buena acogida, y que hay un colectivo grande en la universidad que se identifica con nuestras líneas de actuación.

Dices poco a poco… ¿Qué retos crees que presenta la comunidad universitaria para convertirse en comunidad en transición?

Es un colectivo muy grande, y además con grupos muy diferenciados. Las inquietudes que tenga un estudiante a lo mejor no son las mismas que un PDI (personal docente e investigador) o un PAS (personal de administración y servicios). Llegar a la comunidad con los medios de difusión con los que contamos también es un reto. No es que no hagamos esfuerzo en ese sentido, sino que cuando llegas a una facultad te bombardean con muchísima información. Entonces destacar un poco, aunque sea algo propio de la universidad, resulta complicado.

Este fin de semana USC en Transición estuvo en el Encuentro Ibérico de Iniciativas de Transición, en Zarzalejo, Madrid. ¿Cómo fue la acogida?

Muy bien. Los representantes de USC en Transición que asistieron volvieron muy contentos. Compartieron la experiencia con otras iniciativas como barrios, ya que en España somos la única universidad en transición… A nosotros, que estamos todo el día trabajando en esto, nos parece que se puede hacer mucho más, pero la gente que está trabajando en otros sitios se quedaron sorprendidos de que hiciesemos tantas cosas.

¿Habéis intercambiado experiencias con otras universidades, como la Universidad de Edimburgo en Transición?

Seguimos sus movimientos por su página web. Uno de los objetivos que tenemos marcados para este año es llegar a tener contactos con la Universidad do Minho en Transición, para intercambiar experiencias.

En este punto, Tamara Miguens ya había respondido a las preguntas que tenía preparadas, pero tras apagar el grabador de audio y anunciar el fin de la entrevista, Tamara me devolvió algunas de mis preguntas, de forma que de repente yo era la entrevistada y Tamara la entrevistadora. No me importó en absoluto, puesto que este giro dio pie a nuevas reflexiones en torno a USC en Transición, que trataré de resumir aquí.

Al preguntarme Tamara por mi opinión respecto a la iniciativa, yo, aparte de muchos elogios, expresé también alguna crítica. El origen de las comunidades en transición está -y debe estar, por la esencia de este movimiento ecologista- en los ciudadanos. Son movimientos populares, que surgen de “abajo” -de las masas de población- para incidir en los de “arriba”. Teniendo esto en mente, sería lógico que USC en Transición empezara por el estudiantado, para finalmente influir en la administración de la institución. Tamara reconoció aquí la particularidad de USC en Transición frente a otras comunidades. Sin embargo, aseguró, el objetivo final de este plan es precisamente involucrar de tal forma a los demás miembros de la comunidad universitaria, que ésta pueda transitar por sí sola. Llegará el día -espera Tamara- en que actividades como el “menú en transición” sean propuestas y llevadas a cabo por los propios estudiantes. Entonces la Oficina de desarrollo sostenible será una herramienta útil, pero no la directora del proceso de transición. De momento, tiene la imprescindible tarea de informar y concienciar; captar la atención y el interés de los demás miembros de la comunidad universitaria.

Neilson, S2F, 34A

Posted on 27 Abril, 2012, in Sen clasificar and tagged , . Bookmark the permalink. Deixar un comentario.

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