MAGREB: “SI QUIERES CASARTE CONMIGO, CONVIÉRTETE AL ISLAM”

Lo interesante de este proyecto del TS es que se te abren barreras muy interesantes. En nuestro grupo está claro que estamos interesadas en buscar todo contacto que nos permita abrir fronteras ante nuestro estudio sobre la mujer árabe en occidente. La mas curioso fue al hablar con nuestra compañera Noelia Alonso. Conocí a su hermana antes que a ella en el autobús. Fuimos todo el trayecto Santiago-Vigo hablando y abordando temas de todo tipo. Fue cuando me contó que su hermana estaría en mi clase. No obstante fui a saludarla, no se cómo, acabamos hablando después de una tutoría con Marcelo largo y tendido y acabé escuchando su propia experiencia en Marruecos. Una historia digna de ser contada.

Así pues, organizamos una quedada con ella en bar Babel y Fabio, el camarero que está aburrido de verme por allí, nos atendió con mucho gusto.

Noelia entre risas y con mucha energía y énfasis relató su viaje con su pareja de origen árabe que conoció durante su estancia en Málaga (hasta tal punto de mostrarnos fotografiás que próximamente serán expuestas en nuestra galería de fotos).

Nos contó diversas experiencias, todas con encanto y en la que advertíamos una Noelia abierta a experimentar y conocer la cultura árabe. Hasta tal punto de confesarnos que se sentía como una más allá. Como en casa, vamos. Estas anécdotas no se pueden desperdiciar y estoy segura que podréis leerlas en posts que vayamos haciendo a lo largo del curso.

Lo primero en lo que hizo hincapié fue en que no podía hospedarse en ningún hotel dado que no estaban casados (solo ocurre si uno es árabe y deben mostrar documento conforme están casados).

Destacamos el hecho de que delante de los amigos de su novio llevaba un anillo que usaban ficticiamente para afirmar que estaban casados. Ya que si no fuera así, estaría mal visto y no serian tan bienvenidos.

¡Atentos! He aquí el punto de inflexión: Le preguntamos si había sido presentada a los padres del chico. La respuesta fue negativa. “En caso de que me aceptasen tendríamos que casarnos y no me quedaría otra que convertirme al islam”.

Si es que aceptan, claro.

A su novio los padres le buscan pareja. Igual que otras chicas que hemos citado en otras entradas de blog. Ejemplo de ello seria Samia.

¿Os convertirías por amor a otra religión que no es la vuestra?

O como dijo nuestra compañera Elba durante el café: ¿Por qué nosotros y no ellos?

¿Qué pasaría si los cristianos mandásemos convertir a nuestras parejas y viceversa?

Comenten y opinen. Queremos muchos comentarios.

Feliz Semana Santa.

S1C

Beatriz Alonso Cabaleiro

Alicia Araújo Senra

Loreto Barbón Concha

Elba de la Barrera Agulló

Posted on 29 Marzo, 2013, in Documentos and tagged , , , . Bookmark the permalink. 2 Comentarios.

  1. Realmente me parece interesante y muy productivo esto de que entre nosotros mismos, entre los compañeros, nos podamos retroalimentar en nuestros distintos trabajos, como en el caso de Noelia. Desde luego podréis obtener gran cantidad de nuevas anécdotas que os permitirán comparar las distintas historias, tanto las de nuestra compañera como las de las chicas que nos habéis ido narrando durante vuestros anteriores posts.
    Respecto a las preguntas que formuláis:

    1) Yo no cambiaría mi forma de ver la vida por nadie, y no permitiría que nadie lo cambiara por mi. La libertad de uno acaba donde empieza la del otro.
    2) Elba: hace siglos muchos/as musulmanes se cambiaron de religión ya no sólo para poder contraer matrimonio, sino para poder permanecer en este país. Quizá el problema sea que la islámica sea una cultura muy anclada en el Medievo.
    3) Siguiendo con lo dicho, lo hemos hecho. Con el tiempo, las sociedades occidentales han evolucionado hasta tal punto de ser capaces de ser transigentes con estos temas de fe.

    Un saludo, chicas. Feliz Semana Santa a vosotras también.

  2. Aunque a mi siempre me parecieron ideas antiguas y temas ajenos a mi, me he visto envuelta de lleno en este asunto de la religión. Los marroquíes que yo he conocido, incluida mi pareja, son musulmanes aunque muchas veces no practicantes. Sin embargo tienen su fe muy arraigada y en ningún momento se plantean cambiarla o abandonarla por amor o alguna otra causa (tanto mujeres como hombres). Además veo como fuera de su país luchan día a día por no perder sus costumbres. Como por ejemplo el mes de Ramadán, una meta al llevarse a cabo aquí en España. El año pasado coincidió con la feria de Málaga y se veía un claro contraste entre la fiesta y la borrachera de los jóvenes españoles y el ayuno y cansancio de aquéllos que se propusieron hacer el Ramadán. También es verdad desde muy pequeños ya les inculcan valores religiosos en su educación diaria, por lo que religión y tradición van de la mano.

Deixar unha resposta

introduce os teu datos ou preme nunha das iconas:

Logotipo de WordPress.com

Estás a comentar desde a túa conta de WordPress.com. Sair /  Cambiar )

Twitter picture

Estás a comentar desde a túa conta de Twitter. Sair /  Cambiar )

Facebook photo

Estás a comentar desde a túa conta de Facebook. Sair /  Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: