La filosofía del sentido común

En el siglo IV a. C. Aristóteles definió al hombre como un animal político. Una de sus interpretaciones se refiere a que no sólo somos seres naturales, sino que crear cultura forma parte de nuestra naturaleza. Mucho tiempo después, concretamente en 1978 se publica Bestia y hombre. Su autora, la filósofa británica Mary Midgley, evaluó el impacto de las ciencias naturales sobre nuestra comprensión de la naturaleza humana. Midgley está en desacuerdo con la idea de que la cultura sea algo de carácter enteramente distinto a lo natural, y quiere representarla como fenómeno natural. Dicho de otro modo, el ser humano ha evolucionado para ser una criatura dotada de cultura. Mary Midgley dice que nuestra necesidad de cultura es a la vez innata y natural.

Sobre este tema se ha escrito más. El poeta romano Tito Lucrecio Caro en el siglo I a. C. examinó las raíces naturales de la cultura. Sus pensamientos quedaron registrados en el libro De Rerum Natura (De la naturaleza de las cosas). Pongamos que la cultura se nutre de la ciencia, ideología, arte, religión, filosofía… Pero, ¿se puede considerar a la cultura como un todo? ¿O hay diferentes culturas? Se podría hablar de cultura moderna y cultura tradicional, igual que también se podría diferenciar entre alta y baja cultura. Pero, tal y como expresa el autor del texto que estamos a tratar, “¿dónde radica la diferencia (…) entre las formas elaboradas de la cultura sofisticada y las formas toscas de la cultura coloquial?”

Atenea, diosa de la sabiduría.

“La religión basa su teoría en la revelación, la ciencia en el método, la ideología en la pasión moral; pero el sentido común se basa precisamente en la afirmación de que en realidad no dispone de otra teoría que la de la vida misma. El mundo es su autoridad.”

Pero, ¿qué es el sentido común? Clifford James Geertz expone que el sentido común es un sistema cultural y tiene la convicción de que su posesión se relaciona con su valor y validez. “Así, como en cualquier otra parte, las cosas son lo que uno hace con ellas.” Siguiendo con la argumentación de este autor, una de las características del sentido común es la transparencia porque “el mundo es lo que es y no otra cosa”. Por último, “el mundo es lo que las personas sencillas y despiertas creen que es.”

Edmund Husserl, filósofo preocupado por el sueño de la certeza, no estaría completamente de acuerdo. En palabras de él, “carecemos del todo de una ciencia racional del hombre y la comunidad humana”. Porque la experiencia, por sí misma, no es ciencia. Esto se explica de la siguiente forma:
  1. La ciencia aspira a la verdad sobre el mundo.
  2. Pero la ciencia es empírica: depende de la experiencia.
  3. La experiencia está sujeta a presupuestos y puntos de vista.
  4. De modo que la experiencia, por sí misma, no es ciencia.
Volviendo al tema que nos ocupa, es decir, el sentido común, algunos opinan que la tarea de la filosofía es dar con el sentido de la vida. El filósofo y novelista francés Albert Camus, en cambio, pensó que la filosofía debía reconocer que la vida carece por definición de sentido. Si bien a primera vista puede parecer una perspectiva deprimente, Camus cree que sólo asumiendo esta idea podremos vivir lo más plenamente posible. También defendió que “el esfuerzo por alcanzar las alturas basta para llenar el corazón de un hombre.” Al fin y al cabo, tal y como dice Saul Bellow y posteriormente recogió C. Geertz: “el mundo está lleno de imbéciles de un alto coeficiente intelectual”.
PÉREZ FRAGA, PAULA BCP 205.
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Posted on 18 Febreiro, 2014, in Posts individuais. Bookmark the permalink. 3 Comentarios.

  1. En primer lugar, el debate entre lo que es innato y lo que es adquirido ha dado para libros y libros en los que cada autor ofrece su punto de vista. En mi opinión, el ser humano tiene unos procesos innatos y otros adquiridos, veámoslo con un ejemplo: tenemos la capacidad de desarrollar un código lingüístico y esa capacidad hay que fomentarla posteriormente mediante el aprendizaje. En el tema de la cultura no tengo tan claro que tengamos una predisposición a interesarnos por ella, para mucha gente cultivar ciertas habilidades o conocimientos no es algo necesario en su vida. En segunda lugar, siguiendo la línea temática de tu post, cuando se habla de sentido común siempre digo que eso viene de dentro. Nadie puede achacar la culpabilidad de un mal comportamiento a algo externo a él porque la sensatez empieza en uno mismo. Dos temas muy interesantes.

    OCA DOMÍNGUEZ, ANDREA 142.EO2

  2. Con respecto a la interesante reflexión de mi compañera en el comentario anterior: ” Sentido común siempre digo que eso viene de dentro”,añadiría además, que el sentido común apela al “sentimiento de clan”. Todos los seres humanos gozamos de ese sentido, expresado en varias formas, eso es lo que nos lleva al término generalizado de cultura. Independientemente de juicios de valores y tóxicos religiosos, todo ser humano tiene su propio concepto del bien y el mal. Existen cosas como la de no comer mientras se caga, que son reglas de comportamiento común, (Cito esta por ser la más unánime). Y para terminar, me gustaría añadir que nuestra necesidad de cultura, como bien cita la autora del post, es “innata y natural”. Teniendo en cuenta que la cultura refleja los logros más preciados del ser humano, a parte de su identidad.

    GONZÁLEZ CARRASCO, MARTA 142 B01

  1. Pingback: El mundo como tierra extranjera | Común (e persoal)

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