Local Hero: el individuo se impone

Ferness, el ficticio pueblo del oeste escocés que acoge la trama de Local Hero, es también hogar de unas gentes muy particulares. La localidad, impregnada del ambiente húmedo del mar de Irlanda, no presenta unas condiciones de vida demasiado cómodas para sus habitantes. Este factor, unido al aislamiento, ha forjado una comunidad heterogénea pero fuertemente unida.

Esta unión es patente desde el momento en el que MacIntyre y su socio aparecen con la intención de adquirir todas las propiedades de la zona. Enseguida el pueblo cedió toda la responsabilidad de las negociaciones en Gordon, regente del único hotel de Ferness y hábil contable, capaz de manejar las desorbitadas ofertas de la petrolera Knox.

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La rapidez con que Gordon asume protagonismo es indicador del tamaño de la comunidad de Ferness. En un lugar en el que todos se conocen de cerca, pues todo el pueblo cabe en el mismo –y único– bar, todo trámite es ligero.

Pese a las notables diferencias de personalidad que existen entre los habitantes, pues no están dominados por una cultura de masas, existe un interés común que supedita cualquier discrepancia: trasladarse a cambio de convertirse en millonarios supondría el fin de su penosa lucha contra el clima y la limitada economía local. Además, existe un factor de presión añadido debido a la cercanía de los vecinos, cercano al concepto de honor o reputación, que limita el libre albedrío.

La confianza mutua del colectivo se encuentra, sin embargo, con la posición de fuerza de un único habitante. El ermitaño propietario de la playa cercana está enraizado y se muestra indiferente ante los ofrecimientos de Mac. Los vecinos, preocupados por la negativa, intentan en vano presionarlo para que acceda a marcharse. Pero el huraño no sólo hace valer su posición, sino que termina por convencer al director de la petrolera tras su encuentro personal de que la playa es un tesoro natural.

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Es una situación curiosa: un grupo pequeño pero bien organizado consigue convencer a Mac del valor de las tierras, para encarecerlas, pero al mismo tiempo un individuo ajeno a la vida social consigue imponerse. Es, también, una situación excepcional, amparada por una legislación que protege la propiedad privada. ¿Qué ocurre cuando la legalidad no ofrece tal protección?

La expropiación forzosa, en aras del bien público, ha conllevado la creación de numerosas organizaciones en todo el mundo, muchas improvisadas, para proteger las propiedades de un individuo o comunidad. En China, el desalojo obligado es una de las cuestiones que más preocupa a la ciudadanía. Hu Jia, premio Sájarov, lideró hasta 2004 diversos grupos en pro del medio ambiente que ofrecieron resistencia al estado chino en su política de modernización forzosa. http://www.europarl.europa.eu/sides/getDoc.do?pubRef=-//EP//TEXT+IM-PRESS+20090925FCS61218+0+DOC+XML+V0//ES&language=ES

En España, este tipo de oposición estuvo centrada durante décadas en la problemática de las hidroeléctricas, instalaciones con un gran impacto urbano y ambiental. Poblaciones enteras fueron obligadas a desplazarse contra su voluntad, pero el régimen franquista impedía cualquier protesta. En la actualidad, los motivos para la expropiación forzosa son de lo más variopinto. Ayuntamientos y gobiernos comunitarios han causado la mayor parte de los conflictos desde la Transición.

El caso de mayor repercusión a lo largo del tiempo tuvo como origen la destrucción de las huertas de La Punta, en Valencia. El plan de urbanismo de 1999 comprendía la ampliación de los terrenos adscritos al puerto de la ciudad del Turia, a lo que se opusieron los vecinos con la creación de la Asociación La Unificadora de La Punta. Durante los últimos 14 años, los vecinos de la zona han luchado por la marcha atrás del proyecto, que se encuentra parado desde el año 2000.

(Página ligada a la Asociación) http://www.rebelion.org/noticia.php?id=171981

(EL PAÍS 2002) http://elpais.com/diario/2002/02/24/cvalenciana/1014581889_850215.html

(EL PAÍS 2013) http://ccaa.elpais.com/ccaa/2013/07/20/valencia/1374323045_790803.html

Aquí, en Galicia, el gobierno autonómico plantea la expropiación como medida contra los incendios forestales. Desde que se planteó la medida a mediados del año pasado, Medio Rural no ha hecho efectiva la norma, pero es probable que durante el próximo verano exista algún litigio por terrenos con riesgo de quema.

http://ccaa.elpais.com/ccaa/2013/11/14/galicia/1384460965_298483.html

Bernárdez Pérez, Óscar 141 B04

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Posted on 25 Febreiro, 2014, in Lecturas e filmes, Posts individuais and tagged , , , , . Bookmark the permalink. Deixar un comentario.

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