Sí o “No”

René Saavedra promovía un falso amigo de todos nosotros, un fingido camarada que nos acompaña escondiendo su cara en las inexistentes sombras, la objetividad. Fue el encargado de desarrollar desde sus inicios una campaña que creía perdida, lo que consiguió tornar en un reto personal que tomaría su vida por completo. “La alegría ya viene”, prometía su campaña, pero, ¿la alegría puede tornarse en una sociedad influida al cien por cien por la figura de un intransigente dictador?

(plumamutante.blogspot.com)

Las palabras se vuelven vacías y repetitivas en manos del poder, algo que pasa también en el periodismo. El espectador siente cada vez al periodista más cercano, y es por ello que no duda de juzgarlo día a día por las informaciones vertidas. La campaña del SÍ era la campaña del miedo, del temor, de la represión, del silencio… ¿Acaso cuál es la campaña de un periodista atado de pies y manos para ejercer su trabajo? La profesión vive en un continuo SÍ envuelto en la alegre y falsa cara del NO, pero las obviedades son demasiado cristalinas como para continuar engañando, tan descaradamente al menos.

Busquemos soluciones. Por suerte nuestro mundo no gira en torno a un “inequívoco” plebiscito que marcará un antes y un después de manera radical. Tenemos tiempo de pensar con claridad, y de que aquellos que se encuentran bajo el poder del SÍ busquen nuevas salidas y descubran otras maneras de comunicación basadas en un subjetivismo virtuosamente objetivo y que este hecho conlleve a narrar la verdad, toda ella, no reducir este aspecto a relatar ínfimas fracciones de información cierta para así llevarlo al terreno que el mando del SÍ maneja.

El publicista Saavedra supo cómo ganar la guerra, su guerra particular. La positividad que en un primer momento pareció arruinar las probabilidades del NO finalizó con un memorable día para Chile. Es posible que para que las relaciones entre poder y periodismo, entre periodismo y sociedad mejoren, pero la fórmula del éxito que René vendía en cada uno de sus productos es algo que todavía desconocemos.

Puede que Pablo Larraín no creyera en la posibilidad de un futuro de inmensa felicidad gobernado por azules amaneceres de verano en el mundo de la piruleta cuando escribió No, puede que nosotros tampoco veamos viable la oportunidad de reconvertir la realidad tal y como ahora la conocemos, pero las mejoras siempre son posibles, seguramente arriesgadas, pero posibles al fin y al cabo. Seamos quien de crear nuestra propia campaña publicitaria y confiar en ella aunque otros la miren con cierto recelo. Quizás los nuevos horizontes periodísticos estén siendo escritos en estos momentos.

Suárez Paz Iago 143 A05

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Posted on 25 Febreiro, 2014, in Lecturas e filmes and tagged , . Bookmark the permalink. Deixar un comentario.

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