¡Vamos a tener que ofender a alguien!

Anonimus

No voy a escribir ni el resumen ni el argumento, ya que he visto a lo largo del mes el éxito que esta película ha tenido entre nuestros posts. Igual que Raquel Martos, en sus artículos de opinión, yo también soy “muy fan de…” la sublevación. Soy fan de excitar la indignación. El protagonista de la película lucha contra la dictadura de Pinochet como nosotros luchamos contra la del capitalismo. El protagonista de la película tiene 15 minutos para convencer al pueblo, sin embargo, nosotros llevamos años intentándolo. Si en un cuarto de hora durante 27 días ellos lo consiguieron, no entiendo como nosotros, después de todo este tiempo saliendo a la calle, aún no lo hemos logrado. Dicen algunos: “es que los medios están comprados, estamos desinformados”. Mienten. Las grandes cabeceras pueden manipular todas las revoluciones que quieran. Pero los hechos no se manipulan. Son lo que son. Son protestas, son manifestaciones y son gritos que tienen testigos, nuestra generación ha tenido la suerte de presenciarlos. Egipto, Ucrania y Venezuela están siendo cómplices de este escenario, están demostrando al mundo entero que cuando el pueblo dice “¡basta!” consigue un cambio. Bien es cierto que ¿a costa de qué? De cientos de muertes. Tal vez esa sea la cara más amarga. Aunque después de un tiempo reflexionando sobre esto, he llegado a la conclusión de que probablemente la violencia llegue a ser necesaria ¡Vamos a tener que ofender a alguien! No sé cómo explicarlo. Obviamente no quiero hacer apología al terrorismo, ni a la agresión en general – todos conocemos a Gandhi, Martin Luther King, Malcolm X y Nelson Mandela, que siempre se defendieron con las manos vacías- pero creo que a veces, por muy fuerte que suene, el mundo hoy en día funciona así, al menos los verdaderos cambios. Ante todo decir que no me siento orgullosa de este pensamiento. Recordad que Stalin afirmó que “no podéis hacer una revolución con guantes de seda”.

También he de decir, que precisamente estoy trabajando en un proyecto que refuta toda mi teoría anterior. Los vecinos de Corcoesto sin tanques ni balas, han conseguido paralizar un atentado ambiental. Tal vez no sea un cambio como el de Egipto, Ucrania y Venezuela. Pero al fin y al cabo era el objetivo de su lucha. Y ellos también han tenido que encararse con la manipulación informativa. Aquí os dejo el enlace de varios ejemplos en los que la TVG nos enseña sus dotes para enredar la realidad. Ejemplos con los que se ríe de todos nosotros –concretamente en el minuto 9 y 21 segundos aparece la minería de Corcoesto-.

“Gracias a la libertad de expresión hoy ya es posible decir que un gobernante es un inútil sin que nos pase nada. Al gobernante tampoco.” J. Perich

Pizarro Gómez, Selena 145 B02

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Posted on 25 Febreiro, 2014, in Lecturas e filmes and tagged , . Bookmark the permalink. Deixar un comentario.

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