El paseante

antoine_blanchard_paris (1)Walter Benjamin en “El Fláneur” determina escenarios de multitud como fenómenos sociológicos. Se analiza la relación que se establece entre el comportamiento y la interacción del individuo en el conjunto de la nueva situación social, y a su vez, como este hecho repercute en el aspecto físico de esa urbe que la configura. La comprensión de la circunstancia requiere priorizar la capacidad de observación de la persona y para ello echa mano de la obra de otros autores mencionados en su texto que será la referencia documental para el proceso. Estos autores van a contribuir a la visualización de las realidades de una época desentrañando motivaciones y gustos.
La multitud no es algo homogéneo, está integrada por gentes dispares: intereses, clases sociales e incluso personas que forman parte de un conglomerado superficial donde lo que predomina es la apariencia. Esa multitud que pasea por los bulevares de París, cuyas avenidas son adornadas por las luces estimulantes de las farolas y de las tiendas que han de marcar el inicio de la sociedad de consumo representan la realidad del momento, equiparable a un barómetro en la actualidad a los centros comerciales modernos, a modo de plaza o calle más concurrida de una ciudad.
El texto habla del anonimato de la gran ciudad y en este sentido la capacidad para observar y no ser engañado en la feroz competitividad que se establece entre los hombres. La protección de la privacidad que cada individuo debe poseer. Poe indica que el hombre en la multitud busca seguridad, aunque entre esa muchedumbre resulte todavía más sospechoso.
Referencia W. Benjamin que la objetividad puede ser relativa dependiendo el punto desde donde sea observada, aun así, es la fuente de inspiración para un comunicador. Dikens necesitaba ver esa realidad, la llamaba linterna mágica. Otro elemento que menciona la obra fue la llegada de la luz de gas, tuvo un papel fundamental para la interrelación personal en el espacio público, hacía sentir a la gente en su propia casa. A diferencia de la luz electrica, era como luz de manicomio. Lo cual recuerda a Platón “El mito de la caverna”
Pissarro_BoulMontmartre
Caminar rodeados de gente pero sentir la más profunda soledad es un síndrome frecuente en nuestro tiempo, incrementado hoy por las nuevas tecnologías. El alcoholismo y otra serie de enfermedades sociales es fruto de ese aislamiento sin esperanza de los hombres en sus intereses privados, de esa inseguridad que menciona Poe. “ El Fláneur “ nos presenta la apariencia, pero que ejerce toda la crueldad sobre el más débil. Un espacio deshumanizado resultado de una sociedad desigual encorsetada por el poder económico, impasible ante las frustraciones humanas. El alcohol y otras sustancias serán el refugio como válvula de escape para esa desubicación del individuo que no encuentra comprensión. Por otro lado, está la mirada que no quiere ver, del que pide perdón por vivir, es el servilismo, seguidor de normas y apariencias sin capacidad crítica.

 Mariel Norat   142  B05

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Posted on 27 Febreiro, 2014, in Lecturas e filmes, Posts individuais and tagged . Bookmark the permalink. 2 Comentarios.

  1. No creo que “Caminar rodeados de gente pero sentir la más profunda soledad” pueda ser calificado como “síndrome”. Es una consecuencia natural del crecimiento de las ciudades, y si bien estoy en contra del individualismo en el sentido más egoísta de la palabra, no encuentro nada aliviador el conocer a cada persona que te cruzas por la calle. El caminar rodeados de desconocidos, el no ser nadie a ratos, no tiene por qué ser tan terrible. El flanêur era un observador, más tarde una figura detectivesca, el eterno paseante invisible. No creo que pudiese sacar alguna conclusión si tuviese que estar parándose constantemente a conversar.

    PARDO CREGO, ALICIA 142.A04

  2. No se trata de conversar con todo el mundo, no. Se trata de observar para intentar ver realidad. Bueno, he empezado por el final, intento retomar el principio.
    Según la RAE síndrome:
    1. m. Conjunto de síntomas característicos de una enfermedad.
    2. m. Conjunto de fenómenos que caracterizan una situación determinada.
    El flanêur era un paseante, el que pasea, fue después que dio lugar a mucha literatura y tratamientos. W. Benjamin nos habla del observador (Dikens le servía de inspiración, era su linterna mágica) o superficial, formada fundamentalmente por dos grupos, si podemos llamarlo así; los que disfrutaban como parte importante, Baudelaire de clase social burguesa y que comparte la esencia del esparcimiento( en ocasiones también busca soledad) y, por otra parte gente que quiere aparentar, formar parte de una historia que se mueve en el paseo, estos viven desde el exterior con ausencia de identidad e inseguridad: ” Poe indica que el hombre en la multitud busca seguridad, aunque entre esa muchedumbre resulte todavía más sospechoso”.

    Saludos Alicia

    Mariel Norat 142 B05

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