Tinta roja, las historias están para transformarlas

Un periodista recién salido de la universidad  en busca de un sueño, ser  un prestigioso escritor. Empieza su trayectoria haciendo prácticas en la sección policial del periódico, Clamor. Durante la película se ve una evolución del personaje, de tímido y con las estructuras periodísticas bien estudiadas, a convertirse en una imitación de su jefe, Saúl Faúndez.

tinta rojaaEl fin no justifica los medios. No importa cómo obtener la información, sino tenerla. El papel del periodista en esta película no es para contar historias, sino para transformarlas. Primacía la morbosidad sobre la realidad, típico de la prensa amarilla. No es necesario contrastar fuentes, sino ser amigo de un policía que te ayude o te sople las historias.

Pero, ¿realmente esto es nuevo? Pienso que todos somos conscientes de que el periodismo ya no es lo que era. Antes se aprendía en las calles, se necesitaba lápiz y papel para escribir la mejor noticia. Ahora, se va a las universidades aunque pienso que realmente donde se aprende este oficio sigue siendo en las calles. Sin embargo, sigue habiendo un mismo cometido: vender  ejemplares y si es una exclusiva más que mejor, porque la competencia y la necesidad de ser los primeros en la busca de información persistirá y perdurará en el tiempo.

Lo que me ha llamado la atención en Tinta roja es la pérdida de identidad del protagonista. Él escribe cómo le enseñaron, pero su jefe le da otras directrices. Pienso que la opinión de un superior debe influir, pero no convertirse en el producto final. Si el chico desde un principio estaba en contra de los métodos a usar y tenía claro que lo primordial es la honestidad, ¿por qué cambiar? No es sólo contentar a un jefe, sino ser veraces con lo que se cuenta. Puedes de igual forma contar una historia, aunque no es necesario añadir elementos a mayores, ya que a veces el dramatismo está a un nivel muy elevado, y no es necesario forzar y desmesurar la realidad. Por lo que pienso que cada periodista tiene un rasgo que lo caracteriza y  que lo identifica.

Además de la personalidad profesional, el protagonismo también cambia su forma de ser en el ámbito personal. Algunos pensarán que eso se debe a una mayor confianza en sí mismo, yo sin embargo, pienso que quiere imitar a Saúl, una persona que actúa de una forma peculiar para esconderse de la dura realidad que tiene en su casa. Cuando el joven se da cuenta de lo que sucede, decide seguir su sueño inicial, podemos decir que se vuelve a encontrar a sí mismo.

La labor del periodista fue, es y será dar voz a toda la sociedad que la necesite, e intentar sonsacar información a aquellos que poseen demasiada. Digamos, que somos el servicio 24 horas de la ciudadanía. “Donde está involucrado un ser humano, ahí hay una historia”.

Y también hubo, hay y habrá periodistas buenos y menos buenos, unos  que destaquen por hacer un buen trabajo que refleje la realidad y otros que usen métodos poco éticos y que ensucien esta profesión.

 Baldomir Puga, Noelia  141 A01

 

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Posted on 27 Febreiro, 2014, in Lecturas e filmes and tagged . Bookmark the permalink. Deixar un comentario.

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