Siempre negativo, nunca positivo.

Minorías y caridad. Creo que son, de lo poco que entendí, las palabras más importantes del libro de Raquel Paiva, “Política de minorías: comunidad y ciudadanía”. Minorías suena a los olvidados, y caridad parece estar relacionada con pena. Si utilizamos el pensamiento lateral, podríamos entender como diferentes o especiales a las minorías, y asociaríamos la caridad con la solidaridad. Pero nos gusta mirar todo desde el lado negativo, nos gusta pelarnos con aquéllos que no son o no piensan como nosotros, y  no nos apetece mucho ayudarlos.

Oye, si es una minoría por algo será, ¿no? Si hablamos de personas, seguro que son raras, malas, o frikis, claro. Si eres chico y te gusta el patinaje artístico y no el fútbol eres raro, incluso se da por sentado que eres homosexual. Si eres chica y detestas arreglarte para salir… deberías haber nacido hombre. ¿Y la caridad, qué es? ¿Dejarle un vestido a tu hermana porque ninguno de los suyos le parece suficientemente bonito? ¿Invitar a un amigo a una cerveza porque se ha dejado la cartera en casa? Ah no, ya sé, las minorías son las personas que queman contenedores y rompen cristales en una manifestación; y la caridad es salir de un supermercado y darle unos céntimitos al hombre de turno que está al lado de la puerta pidiendo.

Axencia Reuters.

Agencia Reuters.

Somos hipócritas, y estúpidos. Rechazamos a los “diferentes” antes de conocerlos. Decimos que no nos va la violencia, pero dejamos que haya violencia porque nos cuesta escuchar a los que no opinan como nosotros. Y entre tanto lío nos olvidamos de la segunda palabra: la caridad. Podemos seguir pensando lateralmente para dejar a un lado nuestros estereotipos, así igual nos entenderíamos mejor en el mundo, sin juzgar a nadie antes de conocerlo. No nos damos cuenta de que cada persona es una minoría, porque no hay nadie exactamente igual a ella. Espera, no queremos que hablen de nosotros sin que nos conozcan, pero nosotros también lo hacemos. ¿Y si la clave está en entender la caridad como comprensión y en no asociar sólo características negativas a las minorías sin antes conocerlas?

Mis minorías favoritas son las tribus africanas, cada una tiene algo que la hace especial. Hace años, un profesor de música me enseñó a cantar “Jambo Bwana”, una canción que utilizan los swahilis (en Kenya) para dar la bienvenida a los extranjeros que los visitan.

Ellos, a los que vemos como raros, nos reciben cantándonos mientras nosotros los espantamos. Así nos va…

 GUIANCE PIÑEIRO, HENAR 142.C05

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Posted on 28 Febreiro, 2014, in Lecturas e filmes and tagged , . Bookmark the permalink. Deixar un comentario.

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