Generación de conversaciones

En nuestro intento por discernir las vicisitudes a las que se ven enfrentadas las familias en sus entornos comunicativos, apreciando la evolución de la transmisión de la información a través de las distintas generaciones y partiendo de un conocimiento exhaustivo del funcionamiento de los engranajes familiares, hemos comenzado a conversar. Conversar con los verdaderos partícipes de la historia familiar, aquellos que convierten su evolución en un verdadero hecho significativo.

abuelo-y-nieto

En mi caso particular, mi abuelo materno fue el primer objetivo. Aún siendo el más joven de mis cuatro abuelos, con 75 años recién cumplidos, se aprecian en él rasgos de una generación cuyos rasgos distintivos se desvanecen en favor de la incipiente nueva ola comunicativa. Cuando al comenzar le mencioné por encima herramientas tales como ‘Facebook’ o ‘Whatsapp’, inmediatamente tergiversó mi discurso. ‘Non sei que dis de feixes de mazás’. Entendí que ese no era el camino.

Anclados en la comunicación presencial, el teléfono les fue introducido con una edad relativamente avanzada, alrededor de los 35 años, con lo que su uso todavía les produce insatisfacción. En sus propias palabras, más que nada lo emplean para ocasiones puntuales, momentos en los que algo importante debe ser dicho, pero sin demasiada extensión. No es agradable.

¿Es efectivamente la comunicación presencial el método más efectivo? Sin duda, aporta una cantidad de matices de los que otras vías no disponen, tales como la expresión facial, el tono vocal (el teléfono si cuenta con él)… Sin embargo, el debate comienza en el punto en que esta discusión se plantea como una simple diferenciación cultural o como una real desventaja. Las perspectivas hacen al mundo diverso.

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Posted on 3 Marzo, 2014, in Posts individuais and tagged , , , . Bookmark the permalink. 8 Comentarios.

  1. Vivimos pendientes del icono del Whatsapp. Hemos reducido nuestra comunicación interpersonal al gesto del dedo en la tecla y el ojo en la pantalla como si la interacción no se pudiese producir delante de un café. En eso tienen mucho que enseñarnos las anteriores generaciones. Aquellos que todavían eran capaces de conversar, debatir, discutir y confesar cara a cara. Cuando hablamos de comunidades y comunicación no se me ocurre mejor forma de que el proceso se complete con la persona delante. Dejo este documental para que reflexionemos sobre nuestras tácticas de comunicación: http://www.youtube.com/watch?v=lzCVqm7W0h8

    OCA DOMÍNGUEZ, ANDREA 142.EO2

    • Esa es, precisamente, la cuestión que se nos plantea. ¿Realmente no somos capaces de afrontar, como una generación adepta a los medios digitales, una conversación frente a frente? La otra vía que se propone es la de que sí somos capaces, pero no lo ejercemos por comodidad.

      Viéitez Torrado, Adrián 143 D04

  2. Doy por sentado que todos comentaremos este post diciendo que la verdadera comunicación de calidad emana del famoso cara a cara, mas en la realidad nos lo pasamos bastante por donde yo me sé.
    También es cierto que el avance de las comunicaciones combinado con el consumismo abusivo nos lleva a ello y nosotros por no sentirnos fuera del mundo, seres atrasados o simplemente menos, nos unimos a ello.
    De todas maneras veo que es una herramienta que en mi día a día veo necesaria por su rapidez al menos para modelos administrativos o para un simple universitario que juega su papel dentro de nuestro querido plan Bolonia.
    Una cosa es tener un móvil con WhatsApp y otra muy diferente hacer un mal uso abusivo de esto.
    Pero sí, el cara a cara siempre es más preciso y no da lugar a malos entendidos, véase:

    • Rodríguez Bello, Cora 143 C02

    • A ese punto es al que se pretende llegar, establecer los límites de lo abusivo y lo razonable. Las nuevas tecnologías pueden suponer un avance si se emplean con responsabilidad, pero su exceso puede suponer una dejadez en la comunicación personal que rompa con lo establecido en los últimos siglos, incluso milenios.

      Viéitez Torrado, Adrián 143 D04

  3. “Que levante la mano quién es capaz de dejarse el móvil en casa y no tener un deseo irrefrenable de volver a por él. Quién se ha quedado sin batería una tarde y no ha tenido la sensación de estar ilocalizable. Quién ha salido sin teléfono y no ha albergado la sospecha de que precisamente esas horas recibirá una llamada importante que no podrá atender. Y sobre todo: quién ha salido del cine o del teatro en alguna ocasión y ha aguantado hasta la puerta de la calle sin revisar sus llamadas o mensajes perdidos.” (http://www.larazon.es/detalle_hemeroteca/noticias/LA_RAZON_436328/6785-nomofobia-la-enfermedad-que-quizas-padece-y-no-lo-sabe#.Ttt1hAI9sfO0fgk)

    Creo firmemente también en que las conversaciones deben ser face to face, y también tengo miedo de como las nuevas tecnologías están cambiando las relaciones interpersonales, desvalorizando esas conversaciones durante el café. El artículo que te mando habla de la “Nomofobia”, es la adicción al teléfono. Realmente me produce escalofríos situaciones en las que estoy con mis amigos en una terraza y que esté viendo volar a las palomas mientras ellos no dejan de mover los dedos como si tuviesen un tic.

    Pizarro Gómez, Selena 145 B02

    • Es conjugar ambos aspectos de la vida moderna la solución que, desde nuestra perspectiva, se impone. El ascenso de las nuevas tecnologías es inevitable y sólo haciendo acopio de ellas se puede llegar a una verdadera conexión con la realidad que se vive. Por otra parte, ello no exime de respetar, con melancolía, esos pequeños detalles a los que haces referencia.

      Viéitez Torrado, Adrián 143 D04

  4. Estos días en las redes sociales he visto varios vídeos que tienen bastante relación con el proyecto que os ha tocado. Uno que tiene que ver con esta entrada en el blog, tecnologías y abuelos, y otra que no tiene tanto que ver pero seguramente pueda aportar algo sobre las relaciones y el cambio generacional.

    El primer vídeo muestra a varios niños enseñándole a sus abuelos a utilizar las nuevas tecnologías:

    En él aparece una frase que me llamó mucho la atención y que resume mejor que ninguna otra lo que le ocurre a la generación de nuestros abuelos: “80 años en un mundo que es nuevo cada día”. Y tiene razón, cada día que pasa algo nuevo se descubre o se inventa y por tanto, algo nuevo que hay que aprender. Las personas mayores han vivido multitud de cambios que poco a poco han modificado su modo de ver las cosas y nosotros, sus nietos hemos ayudado a entender ese cambio.

    El segundo vídeo es un documental que trata el recorrido y la investigación de la historia de la generación que vivió el franquismo 75 años después. Siete adolescentes conversan con sus abuelos e incluso con personajes reconocidos como Manuel Rivas o Baltasar Garzón. Puede que el tema se aleje un poco de vuestro proyecto pero seguramente las conversaciones entre nietos y abuelos os puedan aportar información nueva. Aquí te dejo el trailer:

    Amado Rodríguez, Sara 141 B01

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