Ciencias, letras y comunicación.

Como  ya sabréis, en nuestro grupo llevamos estos meses analizando un grupo de investigación de la USC, Histamérica. Pese a que este grupo pertenece al ámbito de las ciencias sociales no quisimos acotar tanto el tema, por lo que también hemos orientado nuestro trabajo a la ciencia en general y a su relación con los medios de comunicación y el gran público.

Decidimos entrevistar a dos jóvenes científicos,  Martín y Lucía, para que nos aportasen su opinión sobre el tratamiento que se le da a la ciencia en los medios  o la formación científica de la sociedad.  Ambos se dedican a la química. Martín pertenece al grupo de investigación de Estructura Electrónica de la Universidad de Barcelona y Lucía al grupo de investigación de Polímeros Helicoidales en la USC.atomoPara ellos, existe un grave problema a la hora de divulgar ciencia y es culpa tanto de los emisores como de los receptores.  Por una parte,  la población tiene en general un nivel demasiado bajo en ciencia, afirman. Martín declara que: “el problema surge desde la base, yo hice bachillerato científico y  aun así tenía más asignaturas de letras que de ciencias”. Los alumnos de ciencias tienen  amplios conocimientos en letras, pero no se puede decir lo mismo al contrario. Lucía añade que “es muy difícil escribir o divulgar un texto mínimamente avanzado para todos los públicos, pues la mayoría no lo entienden”. Según ellos debería exigirse una mayor cultura científica. Además, argumentan que también falta interés, el público no reclama ciencia.

Por otra parte, la labor de los comunicadores también es bastante deficiente. “Muchos profesores tiene muchos conocimientos pero no los saben transmitir, no saben nada de didáctica o pedagogía, y también es necesario”  comenta Martín. Lucía señala que “sí que es cierto que muchos científicos sólo escriben para ellos mismos o para los de su campo”. Ambos reiteran que intentar hacer entendible un artículo científico es más difícil de lo que parece, y surgen problemas de espacio, no llegan las páginas. Cierto es que algunos ni lo intentan.  Pero no se deben confundir artículos de tipo más divulgativo que se escriben en revistas como Muy Interesante, con artículos científicos propiamente dichos.

Les comentamos la polémica surgida en torno a las palabras de Lois Celeiro, cuando menospreció en cierta medida la comunicación en los grupos de investigación. Lucía dice que  “no por mucho autopromocionarse una investigación va a ser mejor. Cuando una investigación es buena de verdad sale a la luz por sí sola, se menciona en muchos  lugares y afecta a muchas otras” Martín comenta que para valorar la calidad de una investigación hay que tener en cuenta el índice de impacto de la publicación y la calidad de la revista en la que se publica. Además señala que “hay investigaciones muy importantes que no  alcanzan reconocimiento por no tener aplicaciones en la práctica a corto plazo”

CASAS QUIROGA PABLO

151 B04

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Posted on 16 Abril, 2015, in Posts individuais and tagged , . Bookmark the permalink. 6 Comentarios.

  1. Esta misma semana, en una práctica para la asignatura de Fotoperiodismo, todos los laboratorios tuvimos la oportunidad de entrevistar a diferentes profesionales del mundo de la ciencia. Ahora que leo tu post, no puedo estar más de acuerdo con los dos alumnos que has entrevistado y se me ocurren miles de preguntas que podría haber hecho en esta práctica. ¿Hay realmente esas ganas, esa iniciativa de llevar más allá o de divulgar la ciencia en ámbitos fuera de su propio campo?
    En cuanto a la comunicación, mi pregunta fue muy relacionada con los medios y la ciencia: quería saber si los científicos veían que los medios banalizaban o infravaloraban los trabajos que realizaban o su profesión. La respuesta fue un no rotundo, aunque la entrevistada especificó que a veces faltaba exactitud. Esto puede deberse a que la formación es escasa en este tema, y a veces, al intentar explicarlo de una forma ‘fácil’, se hace de manera incorrecta.
    Supongo que no a todo el mundo le interesa este tema, pero hay mucha gente a la que sí, y no por no pertenecer a este ‘mundo’ no se van a intentar informar sobre las novedades del mismo.

    Platero Pérez Claudia, 152.D02

    • seminariocomunicacion1

      Efectivamente Claudia, para contestarte te diré que para muchos, esa charla fue el primer contacto con la ciencia desde que estábamos en el instituto. Y no debería ser así. Las divulgaciones tendrían que ser más accesibles, cierto es que muchas personas no tienen interés en ellas. Con respecto a tu pregunta, tampoco considero que los medios infravaloren los trabajos científicos, pero sí que hay falta de contenidos. La formación, como apuntas, es escasa y muchos científicos no logran plasmar su investigación de forma sencilla y no facilitan en absoluto el trabajo a los periodistas.
      CASAS QUIROGA PABLO
      151.B04

  2. seminariocomunicacion1

    El problema de la divulgación científica tiene varios factores, los cuales señalaste a lo largo del post: la poca cultura científica y la complejidad del lenguaje empleado en este campo. Ambos factores conducen al resultado que señalaron Miguel y Laura: el bajo interés en la ciencia. Aunque es mayor de lo que creemos.
    Desde mi punto de vista, si existiese una preocupación mediática real de llevar a la sociedad los temas científicos, sin titulares apelativos ni adornos, con un lenguaje sencillo y directo; el interés en la ciencia sería mayor, porque sí que hay interés por conocer qué ocurre en este campo.
    Los gabinetes de comunicación científica son importantísimos para trasladar los descubrimientos a los medios y estos a la población; pero este proceso ha de llevarlo alguien especializado en la comunicación y la ciencia, porque los científicos deben centrarse en lo que hacen: investigar. Y por supuesto, es posible que muchas investigaciones sean humo pero se promocionen a través de gabinetes; pero también hay que ser críticos al respecto, como profesionales de la comunicación, y calibrar la importancia del proyecto para publicarlo o no.

    ARIAS MÉNDE, ANA. 151.F02.

    • seminariocomunicacion1

      ¿Cuánto le interesa la ciencia a la población española de a pie realmente? Basándonos en el OJD podemos comprobar que la revista con mas tirada en materia científica es Muy Interesante, con unos 230.000 ejemplares de tirada mensual. Por su parte, las revistas del corazón, siendo Pronto, la más destacada, cuadriplican esa cifra. Algo falla. Mucha gente reclama más información científica en los medios, pero a la hora de la verdad, no la compra.
      CASAS QUIROGA PABLO
      151.B04

  3. El tema que tratas en el post me hace pensar en varias cuestiones interesantes, Pablo.
    Por un lado, el investigador Martín comenta que “los alumnos de ciencias tienen amplios conocimientos en letras pero no se puede decir lo mismo al contrario”. Si bien no entraré en uno de esos debates sobre si los de ciencias no deberían estudiar en bachiller historia o lengua castellana, me gustaría basar mi argumentación en una investigación que he encontrado y de la que he obtenido varias cuestiones que me parecen muy acertadas.
    Dice así: “Sabemos que el lenguaje es importante en todos los niveles de la educación y de la vida misma, y a pesar de ello no se le considera como básico y fundamental en la enseñanza de las disciplinas científicas.Muchos profesores de ciencias se quejan ante la pobreza de vocabulario de sus estudiantes, la falta de habilidad para captar el sentido de la frase y el empleo de signos de puntuación, su incompetencia para tomar apuntes, la falta de destreza para la escritura impersonal, e incluso las dificultades en la lectura y comprensión de los libros de texto e inseguridad en el debate. Por lo que podemos deducir que la mayoría de sus reclamos se refieren a problemas relacionados con el uso del lenguaje científico.”
    Esto me induce a pensar que el problema no es una especie de guerrilla en si los de letras saben más de ciencia o si los de ciencia saben más de letras. Creo que este es un debate vacío y además como evidencia el fragmento que he puesto arriba, el ámbito de las ciencias necesita efectivamente mucho de lo que las letras aportan en cuanto a conocimientos comunicativos.
    Tampoco estoy de acuerdo en lo que dicen sobre que se debería exigir una mayor cultura científica. Obviamente, necesitamos mejorar mucho en ciencia como sociedad pero honestamente, me parece un intento de excusarse ante el problema que ellos tienen a la hora de comunicar. Y bien, ¿qué habría que hacer ante este problema? Pues bajo mi punto de vista es bastante complicado educar eficientemente a una masa con una escasa cultura científica y, sin embargo, sí me parece mucho más inteligente resolver el problema desde la base. Es decir, enseñando a los propios profesores a transmitir ciencia, a saber comunicar y a hacer que los científicos y las nuevas generaciones también sepan. Esto hará que tanto Martín y Lucía, o cualquier científico, no tengan que decir que les da reparo comunicar o que no saben acortar las páginas de su investigación. Y para esto no sólo hay que dar más importancia a cómo debatir, como argumentar, como hablar en ciencias; sino también empezar por entender los propios conceptos de los que tratan. El artículo dice lo siguiente sobre este aspecto:

    “Con respecto al papel del profesor de ciencias cabe mencionar que, el docente de ciencias experimentales, al igual de que los de las demás áreas disciplinares, debe reconocer y reflexionar frente a su rol como comunicador de la estructura semiótica de su asignatura, asumiendo no solo los contenidos conceptuales sino también los lenguajes que se entrelazan inevitablemente en el acto comunicativo desarrollado en el aula, para así evidenciar y actuar de forma más oportuna en los procesos de enseñanza y facilitar mejores aprendizajes en sus estudiantes.”

    Finalmente, otra de las soluciones a este problema es el papel del periodista. El papel del periodista como comunicador de las investigaciones. Ante la falta de rigurosidad de la que habláis, veo también dos posibles soluciones: la especialización del periodista en ciencias, que permitiría ser próximo al campo del que habla y además saber comunicarlo a un amplio público y, por otra banda, el papel del psicólogo social que he descubierto gracias a otro artículo y que me parece que podría ser muy eficaz. Aquí se habla de que este psicólogo jugaría un papel importante como comunicador y, lo que más me interesa, como mediador que sea el nexo entre el científico y el periodista.

    Por lo tanto y ya en resumen, el tema que tratas se puede abordar desde el ámbito educativo (esta es la investigación que tomo como base: http://portales.puj.edu.co/dhermith/Ponencias%20Finales_congreso_Educyt/El%20rol%20comunicador%20del%20docente%20de%20ciencias,%20estado%20del%20arte%20.pdf) y por otro lado desde un periodismo especializado y la figura del psicólogo social (aquí el artículo que me parece interesante para este aspecto: http://grupo.us.es/grehcco/ambitos07-08/gila.pdf)

    RODEIRO MEIJIDE, MARÍA NIEVES 152.A03

    • seminariocomunicacion1

      Antes de nada, agradecerte tu aportación con uno de los comentarios más enriquecedores que hemos recibido durante este trabajo. Es cierto que el debate ciencias-letras no aporta nada, pero es innegable que la formación científica en nuestro país es en general deficiente. Un alumno puede abandonar por completo las asignaturas científicas en 4º de ESO. Por otra parte, en nuestra entrevista, ellos también reconocieron los problemas de lenguaje y expresión de muchos científicos. Los investigadores no trataron de excusarse en la mala cultura científica para ocultar sus problemas a la hora de comunicar. Reconocen que ésta podría ser mejor, pero que en ocasiones es imposible porque se necsitan conocimientos avanzados para entender un tema. Hay una anécdota de Einstein que podríamos ejemplificarlo. En cierta ocasión, un periodista le preguntó si le podría explicar de forma sencilla la teoría de la relatividad. Einstein replicó diciendo que era inútil, pues era un tema muy complejo que necesitaba de años de estudio para comprenderse. El periodista insistió, a lo que Einstein le contestó: ¿ Podría usted explicarme cómo se fríe un huevo? El periodista le dijo que sí, obviamente. La respuesta del físico alemán fue: Pues hágalo, pero imagine que yo no sé lo que es un huevo, la sartén, el aceite o el fuego. Salvando las distancias, quisieron decir que hay temas complejos en los que sí que nos falta preparación.
      La labor de los periodistas es crucial, es necesaria una especialización del periodismo en ciencias como comentas.
      CASAS QUIROGA PABLO
      151.B04

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