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Un ano en The New York Times

No documental visto na última clase interactiva da asignatura observamos as transformacións do The New York Times dende dentro. Un ano dentro do xornal para ver a evolución da industria mediática nun momento de crise, tanto externa como interna.

Considéranse cuestións moi interesantes: a aparición das redes sociais e o traballo coas mesmas, o enfrontamento entre medios tradicionais e as novas formas de xornalismo ou a relación coas fontes. Está claro que estamos a falar dun dos máis grandes medios a nivel internacional e que máis lectores ten. Introducirnos na redacción dun xornal desta dimensión foi toda unha aprendizaxe.

No documental chegamos a ver un cambio de editor, o envío dun dos protagonistas de xeito inesperado a Bagdad, a despedida dalgúns xornalistas que levaban toda unha vida no xornal ou mesmo a publicación dun artigo que deu a volta o mundo e que deixaba en mal lugar a credibilidade, xa non só da xornalista que o publicou, senón do medio mesmo.

No filme tamén se realiza unha boa análise da relación entre os periodistas e as fontes (tema tratado no noso grupo). A confianza e crear unha relación interpersoal saudable é un dos puntos básicos para que esta relación sexa correcta e frutífera. Co protagonista do documental, David Carr (xornalista de The New York Times), podemos ver tamén como funciona o xornalismo no momento en que toca o poder. Así, vemos como o biopoder, que se oculta nos medios, chega á información mesma.

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     David Carr, xornalista recentemente falecido e protagonista do documental. Foto:  www.laverdad.es

Sen dúbida este paseo pola redacción do The New York Times serviunos para confirmar o que levabamos todo o cuadrimestre estudando: o xornalismo ten moito camiño por diante e os cambios, tanto os correctos como os erróneos, achegarannos a un xornalismo independente das grandes empresas que nada teñen que ver coa información. Non sei se seremos nós os que cambiaremos este modelo, mais estaremos intentando facer camiño.

RÍO OTERO, HELENA DEL 152.D04

La metamorfosis

WikiLeaks, el nuevo periodismo norteamericano

El 5 de abril de 2010, la web WikiLeaks publicó un vídeo anónimo sobre el ataque aéreo en Bagdad del año 2007 que tanta controversia había creado en la política internacional de los Estados Unidos. El vídeo fue titulado Collateral Murder (Asesinato colateral) y mostraba de manera explícita como el helicóptero estadounidense tiroteaba y asesinaba a los doce iraquíes que murieron en esta tragedia. Las imágenes, claras y con sonido, dejan ver también algunos de los comentarios que los oficiales hacían en el momento del tiroteo. Al día siguiente de publicar este vídeo en Internet, medios de todo el mundo (Inglaterra, Estados Unidos y España) ya tenían las imágenes y el suceso en portada. Esto marcó un antes y un después en la historia de los medios de comunicación: WikiLeaks no necesitó mandar el vídeo a los medios, simplemente lo publicó en Twitter y dejó que el trabajo lo hiciésemos nosotros por nuestra cuenta.

“Why talk when you can tweet?”

“Page one: Un año en el New York Times” es una película-documental que muestra la rutina y la vida dentro de la redacción del diario New York Times, uno de los más importantes del país. Este documental muestra la transformación que sufrieron los medios en las últimas décadas desde la llegada de Internet. A lo largo del documental, podemos ver una serie de declaraciones que nos hacen reflexionar sobre la situación actual del periodismo y sobre el camino que este va a seguir. La conclusión final que uno saca después de visionar este documental, es que los cambios, aunque de primeras puedan parecer difíciles y negativos, siempre pueden acabar por ser explotados de manera positiva.

El uso de las RRSS en los medios de comunicación ha pasado a ser un algo obligatorio para mantener a la juventud informada. Muchos medios tradicionales buscan unirse a medios nuevos y dinámicos para conseguir cambiar su contenido y darle un aire más fresco mediante las nuevas posibilidades que nos ofrece el material audiovisual e Internet (como es el caso mencionado en la película de la unión entre la CNN y Vice). Twitter, la famosa red que te permite decirlo todo en 140 caracteres, ha demostrado ser una manera ideal de lograr el feed-back con el público y de conseguir la inmediatez, “Why talk when you can tweet?” dice en una escena del documental Brian Stelter, que rejuveneció la redacción del periódico con sus dos ordenadores y su tablet. Aunque algunos de los periodistas más “puretas” se muestren reacios de primeras a caer en la trampa de la innovación, cada vez son más los que encuentran la ocasión de experimentar y exprimir al máximo las oportunidades que estos nos aportan. Los periódicos digitales gratuitos, que tanto dolor de cabeza levantan a los accionistas, han pasado de ser una opción a ser una obligación para mantener al público atento y contento. También es importante la existencia de nuevas plataformas y páginas webs que nos ofrecen información que los medios generalistas no nos ofrecen, como puede ser el caso de WikiLeaks o la web ProPublica, que acabaron por convertirse en Estados Unidos en fuentes de información de primera mano como otras cualquiera, sitios a los que cualquier periodiosta debe acceder para encontrar lo que busca.

Aprender a lidiar con la metamorfosis que está sufriendo el periodismo actualmente es algo esencial para lograr trazar nuestro camino e identidad como periodistas. Hacer del obstáculo un desafío a superar es sinónimo ahora mismo de lograr hacer periodismo.

LÓPEZ ÁLVAREZ, ALBA 151.C04

El futuro del periodismo

El documental Page One, que trata sobre el periódico estadounidense New York Times, hace un retrato del estado precario del periodismo actual a través de la figura de una de las cabeceras de referencia más importantes del mundo. Resaltando el hecho de que el NYT sufre una de sus peores épocas, se da a entender que el periodismo necesita renovarse. Sin embargo, se incide mucho en que la “Dama Gris” sólo atraviesa una crisis y que el periódico sigue siendo la fuente principal de todas las noticias.

Hay algo claro: el periodismo tal y como lo conocemos ya no es viable. Ha de adaptarse a os tiempos que corren, a las redes sociales y a la tecnología, pero sigue anclado en el pasado. Lo vemos, por ejemplo, en uno de los columnistas más importantes de NYT, David Carr, que se negaba a abrirse una cuenta en Twitter hasta que se dio cuenta de que era necesario. Este personaje, por otro lado, es uno de los más firmes defensores del Times y no acepta una crítica negativa sobre él.

Medios como WikiLeaks han demostrado ser la cara de una nueva forma de informar más próxima al activismo y mucho más alejada del poder y los medios pecan al considerarlo una fuente (como lo definen los trabajadores del NYT) y no un competidor o un igual. Por otra parte, es cierto que la prensa no concibe la manera de sacar tajada económica en internet. El NYT ha optado por el sistema de suscripción, en el cual no puedes acceder a a información si no eres socio y pagas una cuota. Bajo mi punto de vista, esto es un error. Levan años dejándonos acceder gratis a sus contenidos, estamos demasiado acostumbrados a ello. Pocos son los que se dignarían a pagar por algo que pueden ver en otro sitio. El modelo de negocio del nuevo periodismo debe ir por otro camino: fidelizar audiencia en internet y vender el producto en papel a aquellos que estén dispuestos a comprarlo. Esta es una estrategia que le funciona muy bien a la revista cultural española Jotdown.

Siempre se ha definido periodismo como la búsqueda de la verdad a través de la objetividad. Quizás debamos alejarnos de eso, sacar a la luz cosas que puedan comprometer a las altas élites sin suavizarlo con una lupa de cristal neutro. Julian Assange se considera a sí mismo más activista que periodista porque el activismo lucha por la justicia mientras que el periodismo tiene una definición más difusa. Deberíamos reflexionar sobre ello.

ARIAS RIAL, ARIADNA 151.F03

¿Cuál es el futuro de la prensa impresa?

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En la llamada nueva era de los medios de comunicación el periodismo clásico está perdiendo peso. En primer lugar, por la clara influencia de los nuevos medios que permiten la obtención y expansión de la información de manera rápida y gratuita. Por lo cual, se resalta el carácter primordial de la tecnología en esta industria, y cómo estar a la vanguardia de la misma es la única manera de subsistir dentro de esta. En segundo lugar, es importante resaltar que con las nuevas tecnologías, la manera en la que la información se expone o llega a manos del ciudadano común debe ser diferente.De acuerdo con esto, lo visual y lo oral empiezan a jugar un papel fundamental para la eficacia de este propósito.

De esta manera, la única forma en la que el periodismo como lo conocemos hasta hoy siga existiendo, a pesar de ser bastante remota, es que este avance de la mano con la tecnología.

Es válido resaltar que la calidad de la información también es muy importante, ya que, si bien los avances en este campo han facilitado el acceso a la información, en muchos de los casos también se ha prestado para que la calidad o confiabilidad de la misma sea puesta en tela de juicio deslegitimando así, el fin mismo de esta profesión como tal.  Sin necesidad de hacer referencia a algún caso en específico, estos hechos, se ponen de manifiesto como un problema del periodismo cotidiano en general.

BARTOLOMÉ FIGUEIRAS, JUAN 151.C01

CAMIÑO INCERTO

Tempus fugit e no xornalismo non ía ser menos. O documental déixanos claro que nos atopamos nunha transición dende hai máis de cinco anos. A incerteza e o medo de perder a comunicación tal e como a coñecemos tennos bloqueados.

Considero, e máis despois de coñecer a situación dun xigante da comunicación, que hai dúas vías para tentar cambiar a realidade do xornalismo. Por unha banda, aceptar as novas tecnoloxías e ser nós quenes manexemos a situación e quenes elaboremos o plan de futuro. Por outra banda, deixarnos a mercé da tecnoloxía e que se aplique ao seu antollo cando a situación sexa insostíbel.

The New York Times ante esta encrucillada tenta renovarse ao contar con persoas como Brian Stelter, para actualizar a súa visión e adaptarse aos novos tempos(dualidade de xornalista e tuitero), e como David Carr, para non esquecer as bases da comunicación e ter presente os principios que levaron a información a converterse nun dereito.

NYTCREDIT: Earl Wilson/The New York Times 5-15-2012

Unha das medidas que máis me sorprendeu e que considero máis acertada do NYT foi a colaboración con WikiLeaks. Quizais sexa a maneira correcta de renovar o xornalismo e contar todo aquilo que non sempre ten cabida nun medio de comunicación tradicional. Quizais sexa necesaria a mestura do xornalismo co activismo social. Se consideramos a comunicación un dereito e os xornais un voceiro da sociedade, estes deberían tratar os temas que, dunha maneira ou outra, afectan a esas persoas que non sempre son coñecedoras da realidade que as asola. Pero hai que ter moi claro os medios cos que se colabora e os obxectivos que perseguimos con isto. No caso da CNN e a súa colaboración con Vice, na miña opinión, parece un erro, xa que se trata de xuntar dous medios de disposicións moi distintas (un veraz e outro de dudosa ou inexistente veracidade).

Ao mellor a tecnoloxía avanza a un ritmo inverosímil para o xornalismo, pero é necesario un cambio na actitude e consideración da sociedade cara os xornais. A implantación dunha cultura do gratis dificulta o avance dos novos medios. Calquera xigante da comunicación sabe o perigo que supón converterse nunha publicación online. Pero, ao mesmo tempo, os xornais deben recuperar a confianza da poboación, deixar de piar polos intereses dos grandes empresarios, deixar de converter noticias en publicidade das grandes corporacións e transformarse nese voceiro social que buscan os seus lectores.

GÓMEZ DE LA CAMPA, XIANA 151.D03

“Page one” y el futuro del periodismo

Página uno: un año en el New York Times es un documental sobre uno de los periódicos de mayor relevancia a nivel mundial. Una crónica sobre la legendaria publicación. Al mismo tiempo, a través del documental podemos analizar la situación de crisis que está sufriendo el periodismo y cuales son los factores más determinantes de este hecho, como es la popularización de Internet y de las redes sociales, así como la necesidad de que todo periódico impulse y se centre en su versión digital, seguramente la única que sobreviva en años.

El NYT está atravesando uno de sus peores momentos y sus bases necesitan reformarse. Es latente que el mundo está atravesando un momento de cambios, un momento de grandes avances tecnológicos y internet se ha convertido en una fuente información en constante  movimiento. Pese a que las nuevas generaciones de periodismo ya estamos naciendo con ese cambio, los periodistas más veteranos, como fue el caso de David Carr, necesitan adaptarse a este nuevo sistema. O te adaptas o te quedas fuera, porque el mundo no espera por nadie.

Otro de los aspectos más destacados en el vídeo fue el ver como un medio de tal magnitud, un medio que es la referencia para muchas del sector y no solo en América puede llegar a sufrir x tipo de problemas por desvelar x información. La relación con los medios con el poder sigue estando en el punto de mira. La influencia que ejerce el bipoder en los medios, la capacidad del poder de ocultar información y presionar a los medios de comunicación es una de las causas por las cuales aumenta la desconfianza de la sociedad sobre el periodismo.La relación de el periódico con WikiLeaks es uno de los elementos que más destaca en el documental. Y pese a que en esta alianza se ve un atisbo de esos cambios que tanto se demandan por profesionales y por la sociedad, como puede ser la capacidad de alejar la información de la presión del poder, sigue siendo complejo evolucionar en este terreno.

Las reticencias a los cambios reales y la influencia política sigue marcando el periodismo de hoy en día, afectando a grandes empresas como son el New York Times y mucho más a otras con menos fuerza y trascendencia.

VIÉITEZ OTERO, SARA. 152.C05

 

Hora y media en el New York Times

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 Del visionado de Page One no me quedo con la gravedad de la crisis periodística, sino con uno de los factores que ella conlleva: la lucha inevitable entre dos formas de ver el periodismo y la vida. Tenemos por una lado a Brian Stelter, quien trabaja con varios ordenadores y una tableta a la vez; y está permanentemente atento a su teléfono móvil y lo que pudiera haber pasado en los últimos cinco minutos. Ejemplo claro la escena en que están festejando algo y le piden que por favor deje el aparato aunque sólo sea por un momento. Brian adora al Twitter como el arma social definitiva, una especie de mente de la colectividad que fluye tweet a tweet, y no se puede creer que tú aún no estés en Internet, maldita sea. ¡No existes!

Por otro lado, tenemos al recientemente fallecido David Carr, portador de una voz  helada, como si surgiera de una caverna en las entrañas de la Tierra, y de una mirada casi asesina, marcada por todas las experiencias de cielo e infierno que le tocó vivir; no es éste sino un pirata que  por casualidad recaló en el Times, intentando sortear alguna tempestad furiosa. Esa sensación de que no acaba de encajar le hace más necesario, y aunque parezca paradójico, también lo vincula más al oficio, porque el periodismo tiene también un poco de eso. De estar cómodo fuera de lugar, y contra las cuerdas, y luego decir algo que no se le ocurriría a nadie más aunque pusieras a todo EEUU a trabajar en la redacción. La vida le ha dado palos, y ahora él los va repartiendo poco a poco allá donde va.

Brian Stelter y su periodismo consiguen que te enteres y te intereses por la realidad. Con Carr ocurre algo distinto, la realidad te importa un comino: lo único que quieres saber es lo que opina él de ella.

MARTÍNEZ MARTÍNEZ, ENRIQUE 152.A01

PAGE ONE: un año en The New York Times.

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El documental visualizado este miércoles en el aula es un ejemplo que explica de manera excepcional la problemática de los medios de comunicación para poder sobrevivir de la crisis en la que están inmersos, el qué pasará con los medios convencionales, si tienen futuro o están en proceso de bancarrota.


Como decían en este filme, internet y las páginas web pueden ser el futuro del periodismo pero siempre y cuando se cambie el método de obtención de la información, es decir, que no sea gratuito. La mayor parte de los jóvenes nos hemos criado en una era en la que todo a lo que accedías en internet era gratuito. A día de hoy algunos medios siguen teniendo el acceso gratuito a todas sus publicaciones pero la mayoría solo permite acceder a un porcentaje de ellas. Si todo el mundo leyera las noticias en internet y no en el papel, y esto fuera gratuito, ¿cómo harían los medios para pagar a sus periodistas?.

Otro de los temas que se trata en este documental es le papel que cumple Wikileaks en cuanto a informar: si se trata de una fuente de información al publicar información confidencial que pone en duda su complicidad con el gobierno,  o como un medio más pero que no se priva de informar sin pensar en el riesgo que supone para la vida de muchas personas.

Las relaciones con los compañeros de trabajo o con las fuentes, es decir, las relaciones interpersonales, también es otro de los temas que se tratan en el filme. A pesar de la tensión que podía haber entre compañeros de profesión como incluso con los compañeros del mismo medios, las conversaciones estaban basadas en el respeto y la tolerancia. En cuanto a la relación con las fuentes, se podía apreciar lo tan diferentes que eran las conversaciones/entrevistas si estas se hacían a través de un teléfono o cara a cara. La manera de fluir las palabras determinaban ek fin de la conversación.

SOBRAL DIZ, AMANDA 152.A05

Page One: A Year Inside the New York Times

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Page One: A Year Inside the New York Times es un documental basado en uno de los años más importantes del diario New York Times, tocando desde temas con respecto a las labores de los periodistas (analizando qué ocurrió internamente cuando llegaron noticias de gran calado como las primeras filtraciones deWikiLeaks, la aparición del iPad o la revolución de las redes sociales y Twitter) hasta la crisis que sufre el mismo diario ese año.

El New York Times es una de las cabeceras más importantes del mundo, pero como muchas otras está atravesando uno de los peores momentos del periodismo. Hasta el punto que llegó a plantearse qué podría ocurrir si el NY Times cerrase. La estructura actual del periodismo es cada vez más difícil de sostener. La gratuitidad o no de la información y la posible desaparición de la prensa escrita debido a la digitalización son los temas centrales a debatir.

El trabajo del periodista en si, en cuanto a su labor de informar a las personas, está siendo sustituido, en parte, por un medio mucho más rápido, actualizado y global, en comparación con lo escrito. La aparición de internet, blogs, tablets y las redes sociales conllevan la existencia de un número, cada vez más grande, de publicaciones que proceden de una voz colectiva y tienen un enorme poder comunicativo. Sin embargo, este tipo de información no suele ser tan verídica como lo son las noticias escritas y corroboradas por periodistas oficiales. Además, esta constante actualización conlleva errores en la información, como la falta de contraste y veracidad.

Aunque la información tradicionalmente ha sido de pago, pero presentada bajo un cierto modelo de “gratuidad”, es inevitable que el modelo en papel tenga que sustentarse tanto de publicidad como de previo pago por parte del lector. Algo que debería suceder también con el modelo digital, pues es necesario entender que generar información (siguiendo el razonamiento, procedimiento de investigación, veracidad, y contrastación de fuentes de la forma periodística tradicional) es costoso.

Las informaciones de NY Times son fuente de miles de artículos alrededor del mundo, pues actúan como “servidor” de noticias y contenido a numerosas páginas en internet. Sin utilizar a las grandes cabeceras como fuentes, los otros medios (redes sociales, tabloides, blogs..) no serían capaces de crear su propio contenido.

AMORÍN RIVERA, DANIELA. 151. A01

Page One: Un año en The New York Times

El documental refleja la transformación de la industria mediática en un momento de gran confusión y crisis interna. Pone de manifiesto, a su vez, el ascenso de las nuevas tecnologías e Internet como nueva forma de periodismo frente a los tradicionales medios escritos. El film permite introducirnos de lleno en el día a día de una de las instituciones más prestigiosas del sector en el mundo, la redacción del “New York Times”. A través de un año de documental, podemos asistir a grandes transformaciones en la redacción como un cambio de editor, la publicación de un artículo comprometido o el envío inesperado de uno de los protagonistas a Bagdad.

David Carr, es para mí el periodista más carismático, y a pesar de no tener una larga carrera periodística a sus espaldas, consigue artículos con mucha substancia. Carr persigue un periodismo de acercamiento a los protagonistas del suceso y resalta también su alejamiento con los poderes institucionales y económicos. En la realización de su artículo se encuentra incluso con denuncias de la empresa a la que investiga, pero es llamativo cómo el protagonista sobrepone la verdad del hecho noticioso a la presión e intereses de los poderes económicos. Otro ejemplo de alejamiento con los poderes institucionales es el caso de los papeles del pentágono, que supuso toda una revelación de la independencia del periodismo.

Otro aspecto a destacar en la película es la confianza de los lectores con el periódico. Me sorprende el grado de importancia que el prestigio tiene en el medio. Este prestigio es la base actual sobre la que se sustenta el periódico y sin el cual no sería nada. Este hecho me parece, cuando menos, peligroso. Esto lleva a la masiva pérdida de lectores ante un error, como sucede en efecto en el documental. Algunos incluso afirmaban no volver a confiar en el “New York Times”.

Pero lo verdaderamente importante, en mi opinión, no es cómo trabaja esta redacción, sino los métodos y cambios que se emplean para adaptarse al nuevo marco tecnológico. Y a pesar de numerosas charlas y discursos sobre el asunto, considero que no se muestra ningún tipo de solución o iniciativa a este problema. De hecho, la solución que se obtiene al final del film, es cobrar íntegramente por su página web.

COSTA CUÍÑA, NURIA 151.A03

COMENTARIO PAGE ONE, UN AÑO EN THE NEW YORK TIMES

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Este filme introduce ao espectador no cotidián do New York Times. Vemos o día a día da redacción, incluso observando como lle afectaron os cambios tecnolóxicos (e como mudan as reunións dos redactores con estes) e tamén coñecendo as principais persoas que o fan andar. Doutra banda, contemplamos como lle afecta a un periódico así o principal problema do xornalismo dende fai anos, sacar adiante o medio, en termos económicos. Isto débese, tal como explican na película, a que a sociedade se acostumou a non pagar pola información gracias á chegada de Internet. Mais non podemos loitar contra isto nin debemos, porque as novas tecnoloxías non son o inimigo. Na miña opinión, hai que saber sacar proveito. É máis, eu considero apropiado nesta profesión o dito de “reinvéntate o muere”. O que non morreu é o xornalismo nin está en crise, e es o está é por outros motivos ou persoas que fan prácticas xornalísticas vergoñentas, algún exemplo se ve no documental tamén. O que está en crise é o xornalismo antigo e isto pode causar melancolía mais non é un fin, é unha sinal de que é un ente vivo e se transforma co tempo. Non é nada novo. A aparición da radio e a TV tamén supuxeron un shock no seu tempo.

Outro tema que me chamou a atención na película é o ambiente que describen os protagonistas que hai de expectación ante a posibilidade da banca rota no New York Times. Está tan consolidado. Aínda así, cando falan do efecto “New York Times” nos demais xornais, é dicir, cando os demais medios se fan eco dunha noticia que sae primeiro nese periódico de referencia, ninguén se da conta. É un pouco triste que a pesar de ser un periódico de tal magnitude, de renome e con historia, e que ata chega a producir ese efecto, o seu prestixio pódese danar nun par de segundos e perder toda a credibilidade para o público. Este feito vémolo no filme debido á actuación de dous xornalistas que lle custaron ao xornal, como veño dicindo, a confianza dos lectores. Por un lado, cando unha periodista Judith publica información sen contrastar e, por outro, cando outro redactor escribe noticias copiando a información e sen presentarse no lugar dos feitos. Son dúas prácticas corruptas no xornalismo que, sinceramente, non me cabe na cabeza sucederan nun medio así, especialmente a última. Con todo, cométense erros en todos os oficios e sempre hai un prezo a pagar. Nós, como xornalistas temos que construír unha marca en torno ao noso nome ou medio se o temos ou traballamos para el. Esa é a nosa baza e no momento en que faltamos aos lectores con prácticas irregulares como as que acabamos de comentar, a nosa marca arruínase. Un xornalista non é nada se ninguén cre nas súas palabras. Leva tempo construír unha marca e gañarse a confianza dos lectores pero pódese perder en cuestión de segundos.

Amosa Tato, Cristina 151.D01

O xornalismo, a primeira plana

Neste documental podemos ver o que pasa dentro dunha redacción aparentemente perfecta, ademais de ver a confrontación que existe entre o xornalismo vello contra o actual, os que loitan por melloralo ou os que se negan a facer ben as cousas e actúan por rutina.

The New York Times é un dos xornais que viviu as dúas etapas do xornalismo e, agora, enfróntase ao seu maior reto: a rede. A súa loita incesante por non perder a tirada en papel e aos seus seguidores nun contexto no que internet gaña día a día máis adeptos, é un pouco complicada, pero eu creo que non tanto como parece.

O bo xornalismo sempre permanecerá e, aínda que se presente como un xornal xeralista, sen ningún tipo de especialización, vemos na figura de David Carr que non é de todo así. O bo xornalista de hai cincuenta anos segue a ter as mesmas capacidades que o bo xornalista de agora, preocupándose por ter a súa rede de fontes e de contextualizar o feito, sen deixar a noticia aislada, sen referentes aos que acudir. O que pasa é que a actualidade manda e deixa nun segundo plano este tipo de xornalismo.

Lévase o xornalismo barato e tense a idea de que por estar un xornal na rede non ten que seguir os códigos deontolóxicos da profesión e isto non é así. A rede e o amplo abano que ofrecen as novas tecnoloxías debería aproveitarse como unha nova plataforma que abre portas, pero sen deixar de lado o que moitos xornalistas conseguiron hai tempo. O xornalismo especializado debería primar por riba do xornalismo do directo, ese que banaliza os contidos e cíñese a contar sen ter unha documentación previa.

Por outra banda, non creo que haxa que ter aos xornalistas do New York Times nun pedestal. No documental podemos ver coma dous dos integrantes da plantilla erraron nas súas noticias, debido á falta de rigor e de actitude xornalística, xa que non constrastaron as fontes e deixáronse levar polo seu sexto sentido, o cal non era para nada acertado. Ademais, vemos esa relación interpersoal entre a plantilla da redacción da que falaba Gaye Tuchman, onde os xefes mandan por riba dos redactores, sendo os primeiros quen teñen a última palabra.

E todo isto lévanos a plantexarnos se o xornalismo é meramente un negocio ou unha profesión. Dende o meu punto de vista, penso que sempre foi e será unha profesión, aínda que na actualidade xa non haxa dous corpos ben diferenciados na plantilla: o corpo redaccional (xornalista) por un lado e, o corpo empresarial (editor-director), por outro. O que máis dano fai é que agora nunha soa persoa se agrupen estes dous, o editor e o xornalista, cando antes eran dúas persoas que se centraban nas súas tarefas correspondentes sen chegar a traspasar, nunca, unha a barreira da outra. Agora prima o interese económico por riba dun traballo profesional de indagación. A cultura do efímero é unha realidade que, soamente nós, podemos atallar.

GESTAL GONZÁLEZ, ANDREA BCP.002

Reinventar lo conocido

Lo tradicional frente a lo nuevo. Ese eterno dilema. El periodismo de siempre ha entrado en una especie de depresión de la que no sabe cómo salir. El propio oficio desconoce el rumbo que tomar y los más cómodos esperan sentados en sus puestos de siempre con la esperanza de ,al jubilarse, escribir un libro. Es el periodismo de antes. Y frente a este, el periodismo de la revolución. El encarnado por Wikileaks y que cuestiona la concepción tradicional de la profesión. Las tecnologías son las nuevas armas de este periodismo y las redes sociales la vía por la que conocer el feedback de nuestro público.

David Carr, periodista de The New York Times y protagonista del documental “Page one: Inside The New York Times”. Fuente: https://www.minnpost.com/

 

Además, a través del documental podemos ver clara una cosa, y esta es la necesidad de competencia. Los medios más hegemónicos pensaban hasta el momento que nada los haría mover del sitio que ocupaban dentro de la propia industria y la sociedad, sin embargo, es la competencia de nuevas formas de crear información la que hace surgir la inestabilidad. La gente empieza a pensar: ¿Y si el New York Times cerrara…? Y sólo entonces nace el interés por cambiar. Saben que o evolucionan, o mueren. Acogen entre sus páginas la información proporcionada por Wikileaks, algo que hace crecer su ego de nuevo. La arrogancia continua, siguen creyendo que son imprescindibles para servir de fuente de información a otros medios, pero, ¿en realidad lo son? ¿Tienen los nuevos medios la capacidad suficiente para adquirir por sí mismos fuentes? En mi opinión, sí. Bien es cierto, que en un futuro cercano todavía sigo viendo a los medios tradicionales como un ente que marca la agenda mediática. Información dentro de un sistema marcado por intereses y por la publicación de noticias cada día más homogéneas. Pero, ¿y si la confianza en este tipo de medios se viniera abajo?  Por ahora parece que los medios tradicionales se llevan con ellos la credibilidad, que para que algo sea fiable tiene que provenir de estos medios. Es necesario buscar nuevas formas de crear información al margen de los intereses que condicionan la mayor parte de la industria. Un periodismo que haga dudar a los medios hegemónicos de su estabilidad y que acabe con esa arrogancia que muchos todavía pasean. Creo que como periodistas estamos capacitados para conseguir fuentes fiables sin recurrir a los grandes medios de comunicación. Y, para ello, harán falta puñados de ideas nuevas que, entre otras cosas, se encarguen de nuevas formas de financiación que no comprometan la independencia del medio. El periodismo, el bueno, ha de molestar a alguien.

RODEIRO MEIJIDE, M. NIEVES 152.A03

El formato viene después

People are crazy and times are strange
I’m locked in tight, I’m out of range
I used to care, but things have changed

Bob Dylan, “Things have changed”

 

Things have changed”, dijo Dylan. Están cambiando, diría –seguro– si contemplara a día de hoy el panorama de la prensa escrita en el escenario internacional.

En el documental visualizado ayer en el aula, Page One, se hace plasma la controversia que lleva siendo objeto de debate en el ámbito periodístico en particular y en la sociedad en general, desde no hace poco tiempo. Tras un año en una de las cabeceras de referencia de la prensa internacional, The New York Times, las conclusiones a las que podemos aspirar no dejan de ser, en cierto modo, algo difusas todavía.

 Sin embargo, a mi entender, la discusión mediática de la que nos hacemos eco no constituye sino una –muy bien elaborada– cortina de humo, ya que, a todos los aspectos, lo fundamental siempre será el periodismo; el formato viene después.

Nos enfrentamos, como periodistas y como sociedad, a una situación en la que el papel de los profesionales de la información está  extremadamente subestimado; tal es así, que tienen mayor cabida en los propios medios las discusiones sobre el papel que sobre la información.

Las cosas han cambiado, y lo siguen haciendo, no cabe duda, pero no debemos olvidar que el periodista ejerce cada día una profesión en sí misma, volcada a la ciudadanía, y no es un mero empleado más de una gran empresa de comunicación, cuyos intereses económicos priman sobre cualquier cosa.

Así pues, la esencia del periodismo siempre será la información y la comunicación; y, como ya he dicho, el formato viene después. Día a día, surgen nuevos medios en la red, otros muchos desaparecen y gran cantidad de cabeceras continúan imprimiendo y distribuyendo sus ejemplares por todo el mundo. La selección natural del periodismo se basa en la calidad y no en el soporte.

Sin embargo, sí considero necesario hacer una especificación. Internet es de todos, todos somos libres de expresarnos y manifestarnos a través de la red; qué maravilla. Pero, por desgracia, este privilegio extremo lleva a muchos a utilizar la web como altavoz propio y autoproclamarse profesionales de la información. Hoy en día, dicen muchos, todos pueden ser periodistas. Lo que muchos no saben es que el trabajo de un verdadero profesional de la información va mucho más allá de redactar periódicamente una columna en el periódico o subir un post al blog de su edición digital, eso –sin duda– todos pueden hacerlo.

El trabajo de un periodista, de uno bueno al menos, se basa en la capacidad de hacer llegar a la población la verdad sobre aquello que merece ser escuchado, para que todos aquellos que reciban esa información alrededor del mundo sean capaces de comprender el entorno que los rodea.

SÁNCHEZ ÁLVAREZ PAULA 152.H04

Page One: ¿el fin del periodismo tradicional?

En el mundo han existido, existen y existirán diferentes tipos de crisis, y por supuesto, también la crisis del periodismo. La sociedad evoluciona, y es necesario que los medios de comunicación lo hagan a la vez, aportando más información a una ciudadanía abierta que busca conocer qué ocurre en el mundo, pero conocer la verdad y de manera inmediata.

Sin embargo, y como en esta película se afirma, ¿está muriendo el viejo modelo periodístico? Para empezar yo no creo ni que deba llamarse viejo modelo, ya que a pesar de que deban hacerse unas cuantas mejoras, no creo que vaya a desaparecer, al menos de momento. Es evidente que la prensa escrita está cayendo en los últimos años, y también es cierto que esto está influenciado por la creación de las nuevas plataformas como Internet, las redes sociales… Sin embargo, no creo que estas innovaciones provoquen el fin de ningún periódico, y mucho menos de uno tan emblemático como “The New York Times”.

Las redes sociales son, o deberían ser utilizadas como una prolongación de los medios convencionales y no como su competencia, de hecho yo creo que las redes han aportado también muchas mejoras a los medios escritos. Estos últimos tienen una ventaja, que es la sensación de veracidad que aportan  a la ciudadanía, mucho más que las redes, y este punto a favor es lo que tienen que explotar. Está claro que nunca van a llegar a la inmediatez de Internet, pero si mejoran algunos puntos, creo que la compatibilidad de ambos formatos puede ser completa. Pero para conseguir esto, es necesario saber cuáles son los fallos. No voy a analizar punto por punto los errores pero sí el más importante: la interactividad, el feedback que no se crea en los medios convencionales. La diferencia entre información y comunicación de la que tanto hemos hablado en clase y que aquí podemos observar claramente: los medios tradicionales dan información, las redes comunican, permiten conseguir relaciones interpersonales y una gran comunidad de lectores que puede dar su opinión sobre diferentes temas.

Otro de los temas tratados es la relación con el poder. Como consecuencia de la influencia que ejerce el biopoder en los medios, se oculta gran parte de la información, sobre todo en los medios públicos que están subvencionados por el Gobierno. Porque sí, las marcas condicionan, sobre todo cuando esta representa la mayor parte de tus ingresos, pero la política está muchas veces por encima de eso, algo que se debería cambiar.

Por otro lado, también en esta película se habla de la relación de los periodistas con las fuentes. Tener una relación de confianza es algo positivo, crear una relación interpersonal adecuada es algo que ayuda a la hora de informar, pero tampoco se deben exceder ciertos códigos que el periodista debe conocer de primera mano.

En resumen, lo importante es atraer al lector, conseguir que después de ver el titular en redes como twitter, quiera comprar el periódico para ver qué mas tienen que contarle. Conseguir ser más veraces dejando a un lado las presiones externas. Seguir siendo un intermediario, pero un intermediario que consiga la interacción, la comunicación.

Algunas noticias sobre la filtración de documentos de Wikileaks:

http://internacional.elpais.com/internacional/2010/11/28/actualidad/1290898825_850215.html

http://www.elmundo.es/elmundo/2010/11/29/internacional/1291026013.html

http://www.telam.com.ar/notas/201411/85643-assange-wikileaks-documentos-secretos.html

http://www.rtve.es/noticias/20101023/wikileaks-azote-censura-internet/341936.shtml

http://www.rtve.es/noticias/20101128/eeuu-pidio-a-diplomaticos-espiasen-extranjero-onu/376896.shtml

GARCÍA MOLEDO, ALBA. 151.E01

Page One o de como el New York Times también está en crisis

 

El documental Page One, mediante el transcurso de un año en un periódico de referencia como es el New York Times, trata temas muy importante para el mundo periodístico actual. Entre ellas, desde mi punto de vista, destacan los siguientes:

  • Crisis en el sector de la comunicación. Estamos viviendo una transformación total de los medios de comunicación en formato escrito, pero como bien decía Bill Keller, director del diario durante la grabación del documental, “las noticias no están desapareciendo, está desapareciendo el antiguo modelo periodístico”. Y esto es lo que ha llevado a la aparición de nuevos modelos de contar las cosas para captar al público joven y para también lograr la ansiada retroalimentación tan demandada por los lectores del diario. En relación con esto, nos contraponían el trabajo de dos críticos de medios, un columnista ‘tradicional’ (David Carr) con la de un redactor ‘tecnológico’ (Brian Stelter), que había sido contratado por el gran éxito alcanzado gracias a su blog y su manejo de las redes sociales. Otra de las alternativas en nuevos medios que se muestra en el film es la del periodismo de investigación. Esta maximización del interés por esta especialización surge por la necesidad de profundizar más en los temas de la prensa tradicional y tratar temas que estos dejan de lado.
  • Independencia que debe existir entre los medios de referencia y la política. Esto fue tratado a través del ejemplo de la colaboración del New York Times y otros periódicos con Wikileaks. Se comparó este escándalo con el de los papeles del Pentágono, buscando diferencias entre el funcionamiento y la implicación de los medios en ambos casos. Nos invitaban a reflexionar sobre donde estaba la frontera entre la labor social del medio de mantener al público informado y el mantener a salvo la integridad del Estado al revelar los secretos de las clases dirigentes.
  • Descubrir las rutinas y el funcionamiento de este diario (tratamiento de noticias, elaboración de la agenda mediática, selección de noticias, etc).
  •  Pérdida de confianza generalizada en los medios convencionales. En el New York Times tuvieron dos casos de periodistas que mentían que desprestigiaron mucho la imagen del medio. El más grave el bulo de Judith Miller sobre la presencia de armas atómicas en Irak, que fue la excusa que uso el gobierno norteamericano para la invasión de ese territorio.
  • También pudimos ver el proceso mercantilización de la información que han sufrido muchos medios de comunicación, los medios han pasado a ser dirigidos por empresarios que dejan de lado los valores periodísticos, primando la obtención de beneficios mayores. Esto se ejemplificó a través de la corrupción que llevo al Tribune Company  a la bancarrota, descubierta por David Carr.
  • Dentro del tema de crisis también se hablo del factor económico. El descenso de los ingresos publicitarios (las empresas prefirieron desplazarse a la web al ser un canal publicitario gratuito) se tradujo en una reducción forzada de la plantilla. Por último, nos hacían de nuevo reflexionar, abriendo un debate muy escuchado y cuestionado en los últimos tiempos: ¿El lector está dispuesto a pagar por estar informado o  vamos a entrar en una dinámica de información libre y gratuita? El New York Times lo tiene claro, el periodismo de calidad debe de tener una recompensa económica y por eso ha implantado el sistema de pago en su web.

 

RODRÍGUEZ SOTO, ESTHER 152.C02

 

Crisis en el periodismo

Cae el New York Times: que un gran periódico de referencia internacional esté atravesando una crisis resulta alarmista, pero lo cierto es que la crisis está en el modelo de hacer periodismo.Todos los oficios, pero este muy en particular, han de adaptarse a los cambios que la sociedad esté sufriendo. Tal vez en otros ámbitos la digitalización no se haga tan evidente, pero Internet ha cambiando el modelo que tiene la gente de informarse. Ya no basta con ver la televisión o leer la prensa, porque Internet ofrece miles de datos al minuto sobre infinitos temas.

Tras la caída del New York Times y la aparición de millones de datos confidenciales a través de Wikileaks, no solo se cuestiona el formato a través del cual la audiencia prefiere estar informada, sino también cómo se hace el periodismo. Los medios tradicionales están en vías de adaptación a los nuevos formatos, a dar la información cuando todavía está ocurriendo sin que haya una selección ni una asimilación de la misma. Esto conlleva a que comentan errores como este:

Faro de vigo

Captura de pantalla en Twitter, 28 de noviembre de 2013

Es difícil sobrevivir en el mundo de la comunicación sin dar información al minuto, pero también es prácticamente imposible encontrar una opción que permita al periodista y al medio ofrecer información instantánea de calidad. Ambos deterioran el prestigio social del medio, ante una audiencia que no conoce los límites y dificultades del oficio.

Otro de los temas que se trata en el documental es la financiación. A menudo se escuchan comentarios del tipo “es que ahora la información está comprada y los periodistas no son fieles a sus principios” y seguido a esto opiniones del tipo “yo no voy a pagar por leer un periódico en Internet, porque información del tema hay bastante”. El hecho de que se haya instaurado la “cultura de lo gratis” y que haya muy poco respeto por el trabajo del periodista es un plus en el desprestigio de este oficio.

OTERO FERNÁNDEZ, RAQUEL 152.F04

‘Primera Plana: un año en The New York Times’

El documental de Andrew Rossi, ‘Primera Plana: un año en The New York Times’ nos permite observar el día a día de un gran periódico.

new-york-times

El reportaje aborda cuestiones relevantes sobre la crisis de los medios tradicionales. Las nuevas tecnologías son una constante en la actualidad, no solamente en la vida personal sino también en la profesional donde podemos ver que, a pesar de facilitarnos algunas tareas, otras quedan eclipsadas por la era de las tecnologías. Esto también se ve reflejado en el ámbito periodístico, el documental nos refleja el cambio en el mercado publicitario, la reducción de ingresos en publicidad afecta, en gran medida, a la prensa tradicional. Otro aspecto a tener en cuenta sobre la crisis de los medios escritos es la llegada de las tablets y los avances tecnológicos, tras los cuales resulta muy cómodo acceder a la información con tan sólo un click. En el reportaje podemos ver como el viejo modelo periodístico se está muriendo, con los grandes avances que se dan a diario y cada poco tiempo en el ámbito de las tecnologías los medios también evolucionan, es el caso de blogs, webs etc. Es por ello que para intentar evitar una desaparición de los medios tradicionales, como la prensa escrita, estos evolucionan, dentro de sus posibilidades, para mantener vivo el periodismo tradicional y evitar que este siga cayendo en picado.

Como pudimos ver en el documental el New York Times comenzó a cobrar por sus contenidos en la web lo que generó críticas ya que muchos eran los que decía que una información semejante se encontraba también en páginas de libre acceso. Según los redactores del periódico muchos hemos nacido en la era de lo ‘gratis’ y es por ello que pensamos que muchas de las cosas que encontramos a diario son gratuitas pero la mayor parte de ellas tiene un coste, la información también.

MARTINEZ REY, PATRICIA 152.E01

Page One, un año en The New York Times

Este documental de 2010 nos permite hacernos una idea de cuál es la forma de trabajo de The New York Times y cuál es la visión de diferentes figuras (redactores, editores,…) sobre el periodismo en la actualidad. Pero, además, una plantea varios problemas de la prensa escrita que, pese al paso de varios años, siguen vigentes en la actualidad. El principal debate, que permanece durante todo el film, es si la aparición y generalización de internet, de las posibilidades que este ofrece de inmediatez y gran cantidad de información; podría suponer el fin de los medios escritos.

El momento actual no debe verse como una lucha contra la red y lo que esta ofrece, sino como una etapa más a la que  hay que adaptarse y que ofrece cosas que son directamente buenas para el periodismo y otras a las que los medios de comunicación tendrán que adaptarse mediante la reflexión sobre cuál es el papel que deben adoptar. Probablemente la solución pase por huir de la inmediatez y las informaciones medio confirmadas o sin confirmar que comienzan a aparecer justo después del cualquier suceso en la red. Buscar un periodismo más pausado y reflexivo, centrado en las causas, consecuencias, antecedentes y diversos puntos de vista sobre un hecho sea cual sea el soporte en el que lo materialicemos. Sería ofrecer, en definitiva, un trabajo serio y contrastado que nos permitiera tener una visión más clara de lo que sucede.New-York-Times

Por otra parte, en la grabación también se hace alusión a como la dirección de algunos medios de comunicación pasa a estar, como consecuencia de la mala situación económica por la que estaban pasando, en manos de empresarios cuyo único objetivo es obtener la máxima rentabilidad sea cual sea su precio. A raíz de esto, no importa la calidad de las informaciones y solo es relevante, si nos referimos a la web, la cantidad de visitas o las veces que sea compartido algo.

Por último, aparece también el tema de los escándalos por informaciones falsas publicadas en medios de comunicación con vínculos y consecuencias políticas claras. Y este problema es más grave y profundo que la lucha con la inmediatez de internet. Cuando los medios dejan de cumplir su función de informar y formar a la sociedad para ponerse al servicio del poder (ya sea económico o político) ya no tienen sentido. Lo que debe buscarse es que los medios de comunicación vuelvan a tener sentido.

Iglesias Caamaño, María 151.C03

A crise dos medios de comunicación tradicionais

New-York-Times-AP

“Page One: un año en The New York Times” móstranos como a prensa en papel se tivo que adaptar as novas formas de comunicación. O papel ten que competir coas webs 2.0, principalmente as redes sociais.

A rede permite que se filtre a información e se produza de forma barata, con un simple tweet ou blog calquera se pode crer xornalista, mais este filme ensínanos que ser comunicador  é algo máis alá, mediante a redacción do The New York Times.

Neste xornal levan a cabo dúas reunións ao longo da mañá. Na primeira presentan as noticias e expoñen os pros e en contras das mesmas. Se falla a comunicación entre eles pérdese a información.

Times era unha institución imperial que se tivo que moldear a nova era informática e descubriron a ventaxa de poder coñecer de primeira man o que opina a voz colectiva, os seus lectores. Os medios tradicionais que souberon aclimatarse, non só sobreviviron, senón que obtiveron vantaxes, como a anterior. Que a sociedade teña a capacidade de poder grabar, informar mediante a rede ou crear un blog non significa que poden substituír ao xornalismo.

Vivimos co medo de que unha nova tecnoloxía acabe co anterior. Por exemplo, cando naceu a televisión pensábase ia acabar co cine e o mesmo pasou coa computadora ou internet. O número de lectores dixitais cada vez é maior, mais iso non sifinifica o fin do soporte tradicional. Hai que moverse nos diferentes campos para ofrecerlle a audiencia distintas posibilidades, mostrando o valor engadido da información e demostrando que estamos ao seu servizo, que non servimos nin ao Goberno nin a publicidade.

A información de verdade require tempo, diñeiro e intercomunicación para levar a cabo un traballo común e para todos. Os medios poden entrar en crise, pero o xornalismo non.

SALGADO BARBOSA, NOELIA  152.E04 Read the rest of this entry