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Retroceso?

Poco a poco estamos llegando al final de nuestros posts. Personalmente, espero que nuestro trabajo os ayudara en diversos aspectos, por una parte en vuestros trabajos y por otra, que entendierais un poco más la red familiar.

Este post va dedicado a rolles familiares actuales. En mi entrada anterior hablé de los papeles que adoptaban mis abuelos en su casa. Hoy les toca a la siguiente generación: Nuestros padres. Como llevo haciendo todo mi trabajo hablo desde los ejemplos que he vivido en mi familia.

Considero que hoy en día casi todos consideramos por sentado que hemos llegado a una igualdad entre géneros prácticamente plena. Estudiamos juntos, trabajamos juntos, convivimos en igualdad… No voy a discutir que si hemos progresado. Mi abuela como ya comenté en su post, paró de estudiar a los 15 años para ponerse a trabajar, ese era su futuro. A día de hoy la mayoría de las mujeres pueden llevar a cabo sus estudios y trabajar en un futuro sin avergonzarse de su sexo. Pero no todo lo que reluce es oro. Diversos estudios aseguran que la sociedad se está volviendo cada vez más machista. Que en vez de progresar, vamos para atrás, como los cangrejos. Os dejo aquí un enlace sobre “Los 10 mitos del machismo del siglo XXI” http://especialistaenigualdad.blogspot.com.es/2014/10/10-mitos-de-machismo-del-siglo-xxi.html me gustaría que lo leyerais y me dierais vuestra opinión.

No quiero irme más por las ramas, todo esto viene a que en mi pequeño mundo, mi casa, es verdad que se ha progresado. Mi padre creció con su madre lavando platos y su padre trabajando fuera de casa. Mi hermana Marta y yo hemos crecido en una casa más igualitaria, en la que los dos progenitores trabajan, tanto fuera como dentro de casa. Aunque he de decir que a mi padre le cuesta más lavar los platos, recoger el salón… No considera que sean cosa de mujeres, ni mucho menos, pero dice que a veces le cuesta darse cuenta de que tienen que compartir esas tareas del hogar.

“Vosotros nacéis en la igualdad, prácticamente, y no sabéis la suerte que tenéis, nosotros nacimos en una sociedad machista, y a veces de manera casi inconsciente, dejas de ayudar en casa como deberías, pero bueno, ya está tu madre que me da un toque de atención y ya voy rápidamente”.

Como ya he demostrado a lo largo de mis entradas, nuestra educación nos marca para el resto de nuestra vida. ¿Cómo es posible que nos eduquen en la igualdad y estemos retrocediendo mentalmente? http://www.elperiodico.com/es/noticias/sociedad/los-jovenes-son-mas-machistas-que-sus-padres-control-pareja-3887918

 

FERNANDEZ MEIJDIDE, SARA 151.G03

¿Quién lleva los pantalones?

untitledComo ya os había comentado, después de hablar de la educación en la década de los 50, ahora toca centrarnos en el núcleo familiar un poquito más. Para ello, empezaremos estudiando los diferentes rolles que existen dentro de una familia. Como ya llevamos haciendo en todo nuestro trabajo, consideramos que los papeles de cada miembro de la familia cambian a medida que pasan los años.

Podemos considerar como núcleo familiar a los padres y a los hijos, ¿Creéis que los rolles familiares han cambiado mucho desde nuestros abuelos a nuestros padres? ¿Por qué?

Nos encantaría estudiar más casos para tener una muestra más representativa, pero por falta de tiempo y medios, nos quedaremos, como siempre, con nuestras cuatro familias.

En mi caso, en casa de mis abuelos os rolles están bastante definidos: mi abuela hace las tareas domésticas y mi abuelo sale a jugar “la partida” o a pasear, controla “los dineros” y juntos ven la TV. Si habéis leído mis post anteriores, ya veríais que a mi abuelo se le educaba para trabajar y llevar el dinero a casa mientras que a mi abuela para ser una buena ama de casa y trabajar bordando. Es verdad que a día de hoy, mi abuelo ayuda algo más en casa “Antes de ir al casino le ayudo a secar la loza y después le pido permiso, y ya me voy”. Podemos decir que su educación ha hecho mella en sus comportamientos.

Algo que me extraña mucho, es que a pesar de que sus comportamientos no lo demuestren, ambos tienen tan solo dos nietas, mi hermana y yo, y confían en un mundo de igualdad entre géneros. Consideran que debemos estudiar igual que los hombres, y ven de lo más lógico que mi padre ayude en casa. ¿Vemos la viga en el ojo ajeno y no la paja en el nuestro?

FERNANDEZ MEIJIDE, SARA 151.G03

Educación en femenino

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Si hace dos martes era mi abuelo, hoy es su mujer: Maria Remedios Lidia López Fernández. Después de hablar con el abuelo quise saber cómo había sido la educación de mi abuela, al fin y al cabo era mujer. Hoy en día nos parece de lo más normal que estemos hombres y mujeres mezclados en una misma clase, que nosotras estudiemos lo que queramos, pero eso es algo “muy moderno” para mi abuela.

A los 6 años empieza sus estudios en O cebreiro, y como la de Romina, siguió estudiando hasta los 15 años, pero no empezó a trabajar si no a formarse en un oficio. Al contrario que la abuela de Romina, mi abuela estudió en un colegió privado por lo que los niños y las niñas estaban juntos. Supongo que esto os extrañará igual que a mí, pero ella tampoco me supo decir por qué en un privado si podían estar mezclados y en un público no. De hecho, ella estudiaba en un 2º piso con chicos, y en el 1º, como estaba la escuela pública, solo había mujeres.

Si leísteis con algo de atención mi anterior post, os comenté que mi abuelo estudiara bastante “ política”, sin embargo, mi abuela no habla de esa asignatura. Mi abuela habla de “Labores”. “Llevábamos unas latitas así de metal, unas tijeras, agujas e hilo”

Ya instalados en Chantada, con 15 años “me meten aprender costura con Cándida. Era una señora que ya se conocía en pueblo, mis padres le pagaban para que ella nos enseñara a manejar la máquina, y esas cosas”. “El marido de esta señora vió que era buena, y me fui al País Vasco a prender más sobre el bordado y cuándo volví me dejaban su local para practicar, y al jubilarse, me quede yo con la Sigma, de lo que vivimos después”

Mi abuela, dentro de lo que era la educación, podemos decir que fue algo afortunada y ella misma reconoce no tener ningún profesor que les castigara como a mi abuelo ni parecido. Aún así me parece que puede ser interesante que veáis este manual, refleja el pensamiento de la época.

https://laoveja100.wordpress.com/2010/11/08/guia-de-la-buena-esposa-1953/

FERNANDEZ MEIJIDE, SARA 151.G03

 

Antonio Fernández Mariño, alias mi abuelo

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Nuestro trabajo, como ya explicó mi compañera Romi en su primer post se centra en las relaciones intergeneracionales. Para descubrir como era la sociedad hace 60/70 años, ¿Qué mejor fuente de información que los yayos? Para hacer un trabajo equitativo nos dividimos las tareas, como ya explicaremos mañana en nuestro post grupal, y a mi me ha tocado empezar con la educación.

En mi casa los domingos no se va a misa, no somos muy religiosos, nosotros nos vamos a Chantada a comer a casa de los abuelos, no solemos faltar a la cita. Así que aprovechando el postre, les comenté que me tenían que contar, para un trabajo de la universidad, como eran sus estudios; colegio, estudios superiores…Como todo abuelo, a los míos también les gusta hablar y contar sus batallitas así que sin oponer ningún tipo de resistencia mi abuelo empezó a cantar. Os dejo aquí algunas de sus frases:

“Estudié aquí en Chantada en el colegio Manuel Costa. Nos pasábamos todo el curso estudiando las partes del pollo, y acabábamos el curso sin saberlas”

“En los escolapios  en Monforte, me preparé el acceso, para entrar en bachillerato, pero no estudiaba mucho. Hacía gamberradas, tres o cuatro por día, y si te pillaban te castigaban de rodillas y con los brazo en cruz el tiempo que ellos querían o te tiraban de los pelos de estos pegaditos a la oreja, o las dos cosas”

“Como era un interno, pasabas allí las noches y todos, pues para escapar atabas varias sábanas y las tirabas por la ventana y ala, a bajar”

“Después hice bachillerato en Chantada y teníamos muchas asignaturas como política social, me parece. Estudiabas los puntos principales de la Falange, a Franco…allí éramos todos del partido….ya sabes aunque no lo fueras. Te inscribían en campamentos de las juventudes, e ibas allí a cantar el cara el sol, estudiar al frente… si no hablabas no pasaba nada malo”

Fernández Meijide, Sara 151.G03