Arquivo do blog

Crisis en el periodismo

Cae el New York Times: que un gran periódico de referencia internacional esté atravesando una crisis resulta alarmista, pero lo cierto es que la crisis está en el modelo de hacer periodismo.Todos los oficios, pero este muy en particular, han de adaptarse a los cambios que la sociedad esté sufriendo. Tal vez en otros ámbitos la digitalización no se haga tan evidente, pero Internet ha cambiando el modelo que tiene la gente de informarse. Ya no basta con ver la televisión o leer la prensa, porque Internet ofrece miles de datos al minuto sobre infinitos temas.

Tras la caída del New York Times y la aparición de millones de datos confidenciales a través de Wikileaks, no solo se cuestiona el formato a través del cual la audiencia prefiere estar informada, sino también cómo se hace el periodismo. Los medios tradicionales están en vías de adaptación a los nuevos formatos, a dar la información cuando todavía está ocurriendo sin que haya una selección ni una asimilación de la misma. Esto conlleva a que comentan errores como este:

Faro de vigo

Captura de pantalla en Twitter, 28 de noviembre de 2013

Es difícil sobrevivir en el mundo de la comunicación sin dar información al minuto, pero también es prácticamente imposible encontrar una opción que permita al periodista y al medio ofrecer información instantánea de calidad. Ambos deterioran el prestigio social del medio, ante una audiencia que no conoce los límites y dificultades del oficio.

Otro de los temas que se trata en el documental es la financiación. A menudo se escuchan comentarios del tipo “es que ahora la información está comprada y los periodistas no son fieles a sus principios” y seguido a esto opiniones del tipo “yo no voy a pagar por leer un periódico en Internet, porque información del tema hay bastante”. El hecho de que se haya instaurado la “cultura de lo gratis” y que haya muy poco respeto por el trabajo del periodista es un plus en el desprestigio de este oficio.

OTERO FERNÁNDEZ, RAQUEL 152.F04

Obstáculos del periodismo: informar sin información

18

Durante estos meses, hemos tratado el tema de la infancia y juventud enfocado en los menores con problemas, bien sea porque estos han cometido una falta o delito o porque existe una inestabilidad en el ámbito familiar. Pese a nuestro empeño, no nos ha sido posible tener contacto con el protagonista de nuestro trabajo por eso de la ley de protección del menor. Solo en una sola ocasión pudimos escuchar la historia de un chico, porque era mayor de edad.

Entiendo y creo necesaria una ley específica para la protección de la infancia y juventud. Creo que no se debe utilizar la imagen de un menor -y de ninguna persona adulta- a la ligera y sin su consentimiento. Pero a veces lasobreprotección roza el extremo. Nadie le pregunta a ese menor de edad si estaría dispuesto a contar su historia, a opinar sobre temas que le afectan. Damos por hecho que lo mejor es que pase desapercibido lo máximo posible. Quizás nos olvidamos de que la palabra la tienen ellos, y que a veces en un par de años serán ellos los que deciden si quieren contar su historia.

La dichosa ley obliga a padres y tutores a firmar un papel para hacer cualquier excursión con el colegio. ¿Y pueden controlar lo que hacen los chicos cuando salen los fines de semana?. El propio Suso, de Arela, opinaba que todo el papeleo administrativo quita agilidad a cualquier actividad que se quiera realizar con los jóvenes También ocurre lo mismo con fotografiar un menor, en cualquier actividad sus responsables tienen que firmar un papel con tal de que autorizan a publicar imágenes donde aparece el menor de forma poco perjudicial para él, pero ¿quién regula las fotos que suben ellos mismos a las redes sociales que de inocentes a veces tienen poco?

A los periodistas se nos ataca continuamente: que si creamos estereotipos, que si manipulamos… Y es verdad que el morbo y el sensacionalismo a veces son el qué y el cómo del periodismo. Pero también hay quien quiere hacer bien las cosas y a la hora de la verdad, encontrar información de primera mano es bastante complicado, Lo que nos toca es informar sin información. Los responsables de Arela nos dieron declaraciones que nos sirvieron de mucho y que cambiaron nuestra concepción del tema. Sin embargo, fue cuando hablamos con M. cuando comprendimos que así era. Él nos contó parte de sus historia hasta donde quiso y como quiso. 

OTERO FERNÁNDEZ, RAQUEL 152.F04

La educación es la base

Como ha explicado mi compañera Tatiana, hemos tenido la oportunidad de hablar con un chico que está en el CIEMA de Pontevedra. Esto ha sido posible porque él es mayor de edad aunque todavía siga cumpliendo la pena que le impusieron cuando era menor. M. nos contó su historia.

Es difícil establecer un motivo por el que a veces los niños cometen alguna falta. Cada chico es un caso diferente pero lo que si es cierto es que la educación es la principal vía de prevención para evitar que nuestros jóvenes comentan alguna falta de las que a veces no son del todo conscientes. Como ya expuse en mi anterior publicación, muchas veces son acciones que se les van de las manos.

Volviendo al tema de la educación, quiero puntualizar que esta no solo es la que reciben de los padres y no necesariamente hablamos de pasotismo, a veces es la sobreproctección, por ejemplo, frente a sus profesores: desde que les hacen los trabajos, hasta que desautorizan la palabra de un profesor: “Mi hijo no ha podido hacer eso” “Cómo le ha dicho usted eso a mi hijo”. También en muchas ocasiones hay problemas de comunicación entre padres e hijos, donde los primeros no saben expresarse como autoridad. Suso nos comentaba que la violencia filio-parental había aumentado en los últimos años. Por otro lado, está la educación que reciben en el colegio e instituto, que como acabo de explicar, a veces queda invalidada por los padres. Y por último, la sociedad: aquí hablamos de comunicación interpersonal o relaciones con otros compañeros y las lecciones que reciben al ver comportamientos de otras personas (televisión, lo que ven en la calle…).

Poniendo como ejemplo a M., este no cometió ningún delito porque su familia necesitase el dinero ni porque viniese de una familia desestruccturada, simplemente quería tener su dinero y su independencia y las compañías hicieron el resto.

Una mala educación en la infancia será un mal ejemplo para posteriores generaciones en el futuro. ¿Pero cómo cambiar esta situación? Es la pescadilla que se muerde la cola.

a7c50b8a64c1f5dc2ca2827cfabf1244

OTERO FERNÁNDEZ, RAQUEL 152.F04 

“Lo que se les de a los niños, los niños darán a la sociedad” Karl A. Menninger

Entrada CIEMA Pontevedra

Entrada CIEMA Pontevedra

Como ha explicado mi compañera Tatiana en el anterior post, hemos visitado el centro CIEMA de Pontevedra. Tras conocer al equipo que trabaja con los chicos, tuvimos una agradable charla con Suso, director y educador, y Rubén, educador. Nos explicaron que su función en el centro se basa en cumplir la pena que un juez imponga sobre un menor. Esto siempre en medio abierto, es decir, ningún chico duerme allí. A diferencia de las casas familia, el horario es de 8 a 8 y de lunes a viernes.

¿Por qué hay chicos en los CIEMAS? Suso nos explica que hay muchos chavales que “hayan hecho una chorrada” como por ejemplo estar jugando con un mechero un día de verano en un monte y que se le vaya de las manos. Aunque la intención del menor no era prender fuego sí es responsable de ello. Entre amigos ponen un petardo en una papelera, esta empieza a arder y al lado hay un edificio en obras con una malla y el incendio se agrava. En resumen, ellos la responsabilidad penal y sus padres la administrativa (pagar los daños ocasionados).Suso nos comenta que los chicos no siempre son conscientes de la gravedad de sus actos. “Si que es cierto que lo que puede ser interpretado por ellos como una gamberrada o broma de mal gusto se puede acabar convirtiendo en una falta”.

Al igual que ocurre con los chicos que viven en una casa familia, estos jóvenes tiene en ocasiones que luchar contra estereotipos. En la mayoría de los casos, no se trata de jóvenes delincuentes ni de personas marginales con pocos recursos, y estos centros no están llenos de jóvenes extranjeros ni mucho menos. También la sociedad tiende a decir que la juventud de hoy en día está muy perdida, que los insultos vuelan en las redes sociales y son mucho más conflictivos. ¿A caso los niños no hacen lo mismo que los adultos? Los jóvenes son un reflejo de la sociedad. Si la televisión está llena de programas basura donde gritarse, insultarse, humillarse y, en definitiva, la violencia es el plato principal, ¿qué esperamos encontrarnos?

OTERO FERNÁNDEZ, RAQUEL 152.F04

¿Cómo es una casa familia?

Entre las muchas actividades que realiza Arela -algunas de ellas ya explicadas anteriormente- serán las casas de familia a las que dedicaremos nuestras primeras publicaciones.

Esta mañana nos hemos desplazado hasta el barrio compostelano de Conxo para visitar por primera vez una casa de familia de la asociación y hemos hablado con Aroa, la directora de la casa. Tras enseñarnos la vivienda, nos explicó qué es una casa familia, cómo se organiza y cuáles son las principales funciones que tienen los educadores. En esta casa en concreto hay 8 menores de diferentes edades y son 4 los educadores que se turnan para tutelarlos las 24 horas del día y los 365 días del año.IMG-20150224-WA0016

Los niños que viven en una casa de familia vienen de un entorno familiar que está en una circunstancia extrema, bien porque el responsable del menor no puede hacerse cargo del niño por una temporada, por ejemplo, la persona que lo cuida está ingresada y el menor no tiene donde quedarse; bien porque la situación familiar no garantiza el bienestar del niño (padres con problemas con las drogas, falta de recursos económicos…) o bien porque hay abandono por parte de los progenitores.

El objetivo de las casas de familia es asegurarse de que los niños gozan de una situación lo más normal posible, estable y segura. Su paso por una casa de familia suele ser temporal, hasta que la situación familiar se regulariza o hasta que encuentran una familia de acogida para el menor.IMG-20150224-WA0019

Los chicos se levantan, hacen su cama, van al colegio, se reparten las tareas de la casa, tienen normas, móvil, quedan con sus amigos, van a campamentos… Sin embargo, la sociedad tiende a creer que estos jóvenes son personas marginales y delincuentes. Aroa culpa a los medios de comunicación, ya que son los primeros en hacer creer que son problemáticos: “Los medios no sacan que un niño de una casa de familia sacó una matrícula, solo publican un caso morboso porque es lo que vende en esta sociedad”

OTERO FERNÁNDEZ, RAQUEL 152.F04