Arquivo do blog

Detallismo vs Perfeccionismo

¿Es lo mismo ser perfeccionista que ser detallista? No. Según la Real Academia Española se conoce como perfeccionismo la tendencia a mejorar indefinidamente un trabajo sin decidirse a considerarlo acabado. El detallismo es, por el contrario, la tendencia a ser meticuloso, minucioso. La diferencia entre el detallista y el perfeccionista es que el primero sabe cuando un trabajo está bien hecho y acabado mientras que el segundo no puede parar de mejorarlo. Así, creo que es necesario plantearse la siguiente pregunta: ¿Es bueno ser perfeccionista?

Intentar mejorar constantemente las cosas que hacemos puede llevarnos a empeorarlas. Parece una paradoja, ¿verdad? Para que un trabajo salga lo mejor posible debemos diferenciar en que momento el trabajo cumple los objetivos que nos pusimos en un principio. Es verdad que, si somos detallistas, podemos repasarlo pasado un tiempo y actualizarlo si es necesario, pero lo que no debemos hacer es obsesionarnos con él porque entonces nunca estará lo suficientemente bien. ¿Acaso existe un baremo de perfección o es más bien una mera opinión?

La perfección no existe: un trabajo que está perfecto en mi opinión puede no estarlo en la tuya, ser simplemente un trabajo bien hecho. En este concepto entran los gustos y las opiniones y existen tantas como personas hay en el mundo. Ahora bien, esto no quiere decir que nos tengamos que conformar con trabajos mediocres ni mucho menos. Hay que esforzarse y dar lo mejor de nosotros mismos en todo, o casi todo, lo que hagamos. Ser detallista, meticuloso o minucioso es algo positivo. ¿Acaso no nos gustan los trabajos bien hechos? ¿Acaso no nos encanta que nuestra pareja o amigos sean detallistas? Este debate tiene numerosas opiniones, os invito a reflexionar.

Os dejo además un link sobre el trabajo de un artista francés, Nicolas Thomas, para que observéis el detallismo enrevesado de sus obras: http://lamonomagazine.com/nicolas-thomas-detallismo-enrevesado/

 Cruz Portela, S1C, 2A3

“O primeiro seguidor é o que converte ó chiflado nun líder”

http://www.ted.com/talks/lang/en/derek_sivers_how_to_start_a_movement.html

Pode que moitos de vos xa coñezades este vídeo pero para os que non, asegúrovos que serán 3 minutos moi ben invertidos.

Antes de nada, gustaríame destacar a Derek Sivers como un exemplo do que pode chegar a facer un bo comunicador, xa que en tan só 3 min é capaz de contar con gran claridade e precisión os pasos que se seguen a hora de comezar un movemento social. Sivers explícanos como algo que nun principio só é o esforzo dun rapaz por chamar a atención, acábase converténdose nun verdadeiro movemento seguido pola maioría da xente que se atopa no lugar. Ao remate do vídeo é cando nos decatamos de que os que antes tiñan vergonza de levantarse, agora téñena para seguir sentados.

Sen esquecerse deses toques de humor que sempre amenizan os discursos, o orador fálanos do papel que teñen os líderes en calquera tipo de movemento. Nesta ocasión, a atención recae especialmente o papel do primeiro seguidor, que pasa a converterse nunha pezza clave do movemento e transforma “ó chiflado nun líder”.

Podemos ver entón como algo que comezou sendo ridículo, acábase convertendo en todo un acontecemento. Creo que na nosa sociedade, nalgunhas ocasións nos vemos arrastrados por este tipo de movementos, sen ser verdadeiramente conscientes en moitos casos. E a vos, que vos parece? Cando entramos a formar parte dun movemento, realmente é porque seguimos o “chiflado” de turno ou porque temos medo do ridículo o quedar sentados?

Cid Nieto; S1D, 1B1

Si eres borde, pues uso la máquina.

Antes de venirme para Santiago nunca supe lo bordes que eran las personas que atendían en las taquillas del tren. Recuerdo la primera vez que que cogí un billete en la taquilla un viernes para venirme a mi casa:

-Uno para Vigo por favor, con carnet joven.

-Son 7’35 por favor.

Abro la cartera y saco el DNI y la tarjeta de crédito para pagarle, y antes de posarla en la bandeja de metal para entregársela me dice la taquillera con un tono de superioridad y con su habitual cara de ” me encanta mi trabajo” (véase la ironía) :

– Para pagar con tarjeta me lo tienes que decir antes hombre que ahora ya le di a pago en efectivo.

Me quedé en “shock” y lo único que me salió decir fue: “perdón”.

Yo siempre fui reacio a utilizar las máquinas expendedoras de billetes en las estaciones, y las cajas de autoservicio en los supermercados, pues siempre consideré que era una pérdida de puestos de trabajo. Pero cuando ya van más de treinta veces que me tratan así en una ventanilla de RENFE creo que no se merecen que yo no vaya a la máquina.

Los actos de comunicación cara al público son muy importantes, pues el cliente se tiene que sentir cómodo a la hora de comprar o vender, considero que los “tratos” comerciales cara al público, por así decirlo, importan mucho en nuestra sociedad y a pesar de esta nueva era tecnológica, creo que nunca desaparecerán y por ello hay que cultivarlos y fomentarlos.

Asensio Castro, GBCP