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Los quehaceres del día

La lectura Los quehaceres del día del activista mexicano Gustavo Esteva incita a la insurrección. Pero una insurrección distinta, con un planteamiento diferente. Una que nos lleve a obtener una nueva democracia, una democracia real. Una que de verdad cumpla con nuestras necesidades las cuáles Esteva resume en 5 verbos: comer, aprender, sanar, habitar e intercambiar. Estos son los ejes que deberían conformar el Estado de Bienestar que se nos ha vendido pero que cada vez se va difuminando en mayor medida entre recortes y más recortes. Hasta, algún día no muy lejano, desaparecer.

Para lograr suplir estas necesidades de las que hablamos, grupos de personas de todo el mundo conforman colectivos que, escapando de la norma del Gobierno, se inclinan por opciones más acordes a su manera de ver las cosas. Esteva nos pone algunos ejemplos como la llamada free school (educación en casa) o los jardines comunitarios dentro de las ciudades en los cuales se cosechan todo tipo de alimentos para el consumo de toda una sociedad.

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En los últimos párrafos del texto, Esteva se centra en explicarnos la ocupación simbólica de la Plaza de la Libertad en Wall Street durante los últimos meses del año 2011.  En ella los estadounidenses se unieron para reclamar sus derechos y para decir “Basta” a las políticas del gobierno.

Otra ocupación simbólica, pero esta vez en el territorio nacional, fue la de la Plaza del Sol en Madrid de la cual también habla el autor. Esta ocupación encabezada y promovida por el movimiento 15M sirvió de germen para que en otras ciudades europeas se repitiera la misma escena. Con ella los españoles intentaron hacer visibles sus protestas contra el Gobierno y cumplieron lo que nos dice Esteva en el texto. Esto es que los ciudadanos debemos reconstruir un tejido social fuerte apoyándonos unos en otros y luchando todos juntos por un interés común. Esta será la única manera de lograr una sociedad que decida su propio futuro y sus propias normas, sin necesidad de un gobierno que nos ignore, o aún peor, que nos oprima.

Lamas Lamas, Estefanía 142.D03

Culturas en contrapunto

Las migraciones entre los distintos países han sido una constante desde siempre pero estas se han incrementado a lo largo del tiempo motivadas en parte por las diferencias en el ámbito económico entre unos y otros países. Si nos situamos en el territorio nacional, las migraciones al exterior se han incrementado en los últimos años, motivadas por la crisis económica en la que llevamos seis años sumergidos.

La conocida “fuga de cerebros” es bastante acusada en España ya que son muchos los jóvenes estudiantes que pese a su alta cualificación son incapaces de conseguir un trabajo en un país en donde el paro juvenil está situado en cifras alarmantes. La solución: la emigración a otros países europeos o adonde halla oportunidades de trabajo. Al igual que hicieron hace años nuestros antepasados.

Por otra parte están las migraciones que siempre estuvieron y seguirán estando ahí. Aquellas en las que los ciudadanos de los países pobres se van a los países ricos. La búsqueda de una vida mejor en un país con mejores oportunidades provoca año tras año un trasvase de personas cada vez mayor.

A su llegada a los países de destino se encuentran desconectados tanto del país del que se han marchado, cómo del país en el que acaban de entrar. Por ello es necesario un nexo que los conecte a su hogar y que al mismo tiempo les ayude a adaptarse a su nueva situación. Esta sería la función de los medios minoritarios en los países donde hay mayor número de personas pertenecientes a una etnia minoritaria.

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Como explica, Roger Silverstone en el texto, los medios de las minorías son necesarios para que estas se adapten al nuevo país en el que les ha tocado vivir. De esta forma se ayudaría a conformar una sociedad ideal en la que todas las etnias y colectivos estarían integrados formando un todo.

 Esa sería la situación ideal, pero no es así. Los medios de comunicación informan sobre lo que la mayor parte de la gente quiere oír y sobre lo que a esta mayoría les atañe. De este modo los pequeños colectivos que residen en un país que no es el suyo, pero que por las circunstancias tienen que hacer suyo, quedan desplazados del resto. Es esto lo que debe cambiar.

 Finalmente, para quién le interese el tema, dejo un enlace a un trabajo sobre medios minoritarios en América Latina realizado por el profesor Enrique Uribe-Jongbloed de la Universidad de la Sabana de Colombia.

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