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En busca de lo alternativo

Reduciendo el ritmo de entrevistas y continuando con la búsqueda de salidas no convencionales del Periodismo, en mi grupo nos encontramos en un momento en el que todo lo “común y conocido” se ha acabado y, a partir de este momento, comenzarán nuevas entrevistas a partir de las cuales podremos establecer nuevos caminos viables, pero también fallidos. En concreto la última opción que os presentó es la de periodista freelance. A simple vista parece algo novedoso y realmente interesante, pero… ¿lo es acaso?

Héctor Juanatey, nuestro nuevo objetivo y antiguo alumno de la Universidad de Santiago de Compostela. ¿Recorrido? Por orden cronológica aquí la tenéis: La Voz de Galicia, Público.es, La Sexta Columna, La Sexta y eldiario.es. ¿Hoy en día? Héctor es un periodista freelance que reside en Madrid y colabora, esporádicamente en varios diarios que os presentó: Público.es, eldiario.es, Playground Magazine y Praza.com, además de alguna colaboración que realizó para Vanity Fair, Santiago Siete, Jot Down o Números Rojos. ¿Conclusiones? Es una vida enriquecedora, pero el riesgo, la inestabilidad y terminar el mes con más dinero que con el que se empezó es normalmente imposible.

hector pesado

Tras conocer su historia, Juanatey expuso un poco su punto de vista acerca de la situación actual, una visión muy negativa, pero que ve con ánimo de cambio. También Héctor respondió a varias preguntas, de las cuales quiero destacar una de ellas en especial. Para Héctor Juanatey la financiación pública es necesaria para sacar a flote los medios, pero realmente no cree en ella y opina que hay que intentar sostenerse por sí mismos.

Para finalizar, quisiera transmitir una idea que Juanatey creía que pudiera tener lugar en un futuro no muy lejano. Os estoy hablando de la creación de un nuevo medio, pero no un nuevo medio como ahora lo conocemos, sino algo totalmente diferente a lo que hasta ahora conocemos, que no sabría cómo describir, pero que se puede convertir en el futuro de la profesión.

SUÁREZ PAZ, IAGO 143 A05

Buscando una salida: ¿ser freelance?

Una semana más seguimos trabajando en la elaboración de nuestra guía de salidas alternativas del periodismo. Hasta ahora habíamos obtenido información de la prensa gratuita, cuyo boom años atrás dio paso a una caída de la que todavía se sienten las consecuencias. Aunque la mayor parte de periódicos que empleaban este sistema de distribución han desaparecido, también encontramos brotes verdes: Lindeiros, de Manel Pardo, es el ejemplo perfecto de que se puede conseguir salir adelante haciendo las cosas bien, con dedicación y eligiendo nichos de mercado que no se tratan o que, cuando se tocan, se maltratan.

Más tarde tendríamos contacto con Xurxo Salgado, de Galicia Confidencial, quien nos relataría la experiencia de pasar de trabajar para medios convencionales a fundar su propia página. En ella, Xurxo informa mayoritariamente de cuestiones políticas, que por uno u otro motivo los demás medios prefieren no tocar. Partiendo de esta irreverencia, el proyecto ha pasado a ser viable económicamente, permitiendo su creador vivir de él.

Pero, más allá de estos casos que incitan al optimismo, esta semana nos sentamos cara a cara con una realidad más dura. Tuvimos nuestra primera entrevista con un freelance, sin la esperanza de que ésa pudiese ser la solución a todos nuestros problemas. Pudimos hablar con Héctor Juanatey, cuya lista de colaboraciones daría para llenar unas cuantas líneas, pero entre las más imporantes destacan Público, Praza, JotDown o Vanity Fair. A pesar de ello, Héctor apenas puede llegar a fin de mes: sobrevive gracias a un colchón económico que le permite seguir ejerciendo el periodismo. Ser freelance, salvo que ya te hayas labrado un nombre, no es una alternativa económica viable. Es por ello que Héctor lo ve como una zona de paso, en la que está mientras no consiga encontrar un trabajo en un medio convencional.

Periodista freelance, colaborador en Público, Praza o Vanity Fair, entre otros.

Héctor Juanatey. Frellance. Colaborador en Público, Praza o Vanity Fair, entre otros.

Si bien es cierto que a nivel de independencia ser freelance es, obviamente, la opción más atractiva, sin un medio detrás que te sustente las dificultades no son precisamente pocas. Héctor nos recalcaba que, a día de hoy, los medios desplazan a pocos periodistas hasta las zonas en las que se producen las noticias. Es ahí donde un freelance puede encontrar un filón, acudiendo a la noticia en cuanto surja, dando a los medios algo que, de otro modo, no podrían conseguir en ese momento. También está la libertad para elaborar extensos reportajes sobre temas de interés personal, ajeno a los plazos impuestos

Para terminar, esta semana queremos pediros vuestra colaboración, respondiendo a una simple encuesta. En ella habrá que elegir una de las cuatro opciones: las tres primeras representan las tres diferentes salidas que os hemos presentado hasta ahora, pero también hemos añadido una cuarta. Si elegís esta última, podéis plantearnos cuál sería vuestra opción predilecta, siempre desde el punto de vista de las salidas ajenas a los medios convencionales. A continuación os damos una breve explicación de cada ejemplo, para refrescaros la memoria.

  • Lindeiros, de Manel Pardo: Prensa escrita y gratuita. Información local (Santiago y su comarca), anunciantes locales. Publicación mensual, tirada de 5.000 ejemplares, distribuidos personalmente por Manel.
  • Galicia Confidencial, de Xurxo Salgado: Periódico online. Información nacional (entiendo que con nación nos referimos a Galicia, por si hay diversidad de opiniones), temas que otros medios no se atreven a tratar.
  • Ser freelance, ser Héctor Juanatey: Colaborar con todos los medios posibles, hacerse un nombre, crecer como periodista. Independencia informativa, dificultad económica. Esperar a que los grandes medios vuelvan a contratar o a que ser freelance sea viable económicamente.

Con esto terminamos este post grupal. Seguiremos trabajando para traeros nuevas ideas de qué hacer cuando salgamos de la facultad, siempre dentro del periodismo y, esperemos, alejados de la cola del paro.

143 A00

Sí o “No”

René Saavedra promovía un falso amigo de todos nosotros, un fingido camarada que nos acompaña escondiendo su cara en las inexistentes sombras, la objetividad. Fue el encargado de desarrollar desde sus inicios una campaña que creía perdida, lo que consiguió tornar en un reto personal que tomaría su vida por completo. “La alegría ya viene”, prometía su campaña, pero, ¿la alegría puede tornarse en una sociedad influida al cien por cien por la figura de un intransigente dictador?

(plumamutante.blogspot.com)

Las palabras se vuelven vacías y repetitivas en manos del poder, algo que pasa también en el periodismo. El espectador siente cada vez al periodista más cercano, y es por ello que no duda de juzgarlo día a día por las informaciones vertidas. La campaña del SÍ era la campaña del miedo, del temor, de la represión, del silencio… ¿Acaso cuál es la campaña de un periodista atado de pies y manos para ejercer su trabajo? La profesión vive en un continuo SÍ envuelto en la alegre y falsa cara del NO, pero las obviedades son demasiado cristalinas como para continuar engañando, tan descaradamente al menos.

Busquemos soluciones. Por suerte nuestro mundo no gira en torno a un “inequívoco” plebiscito que marcará un antes y un después de manera radical. Tenemos tiempo de pensar con claridad, y de que aquellos que se encuentran bajo el poder del SÍ busquen nuevas salidas y descubran otras maneras de comunicación basadas en un subjetivismo virtuosamente objetivo y que este hecho conlleve a narrar la verdad, toda ella, no reducir este aspecto a relatar ínfimas fracciones de información cierta para así llevarlo al terreno que el mando del SÍ maneja.

El publicista Saavedra supo cómo ganar la guerra, su guerra particular. La positividad que en un primer momento pareció arruinar las probabilidades del NO finalizó con un memorable día para Chile. Es posible que para que las relaciones entre poder y periodismo, entre periodismo y sociedad mejoren, pero la fórmula del éxito que René vendía en cada uno de sus productos es algo que todavía desconocemos.

Puede que Pablo Larraín no creyera en la posibilidad de un futuro de inmensa felicidad gobernado por azules amaneceres de verano en el mundo de la piruleta cuando escribió No, puede que nosotros tampoco veamos viable la oportunidad de reconvertir la realidad tal y como ahora la conocemos, pero las mejoras siempre son posibles, seguramente arriesgadas, pero posibles al fin y al cabo. Seamos quien de crear nuestra propia campaña publicitaria y confiar en ella aunque otros la miren con cierto recelo. Quizás los nuevos horizontes periodísticos estén siendo escritos en estos momentos.

Suárez Paz Iago 143 A05

El periodismo del pasado y del futuro

“Nos últimos tempos, a crença de que a democracia não funciona, de que o eleitor comum está a ser engañado noite e dia, tornou-se quase universal entre nós” comentaba el filósofo estadounidense Richard Rorty acerca de la verdad actual. Es así como Jay Rosen nos introduce en la existencia o no del periodismo público en los medios. Con afirmaciones como esta nos planteamos si realmente el mundo de la comunicación necesita una nueva perspectiva urgentemente a favor de la dimensión pública.

A día de hoy debemos conocer la verdad de que no todo el mundo es periodista, pero debemos tener muy presentes que los ciudadanos no deben reducir su posición únicamente a la de espectador como proponía el periodista Lippmann, sino que como Dewey ya defendió, los periodistas son los encargados de exponer y analizar los hechos y acontecimientos que se desarrollan en el mundo. De este modo, mientras los profesionales de la comunicación son los que tienen el poder para mostrar la realidad al público, el público debe gozar del privilegio de juzgar la información y decidir por su propia cuenta.

(Foto: telesurtv.net)

Un periodista se debe al público, a los problemas e inquietudes que mueven al pueblo. Es cierto que los fines económicos a veces olvidan esta premisa y la moldean a su manera para describir aspectos que a ellos les interesa.

Para finalizar, querría reflejar la reflexión que Ryszard Kapuscinski hace sobre lo que supuso el ejercicio de la profesión periodística en comparación con lo que significa a día de hoy: “Antes, los periodistas eran un grupo muy reducido, se les valoraba. Ahora el mundo de los medios de comunicación ha cambiado radicalmente. La revolución tecnológica ha creado una nueva clase de periodista. En Estados Unidos les llaman media worker. Los periodistas al estilo clásico son ahora una minoría. La mayoría no sabe ni escribir, en sentido profesional, claro. Este tipo de periodistas no tiene problemas éticos ni profesionales, ya no se hace preguntas. Antes, ser periodista era una manera de vivir, una profesión para toda la vida, una razón para vivir, una identidad. Ahora la mayoría de estos media workers cambian constantemente de trabajo; durante un tiempo hacen de periodistas, luego trabajan en otro oficio, luego en una emisora de radio… No se identifican con su profesión”. Así, descubrimos como algunos de los grandes del periodismo han comprendido la realidad de nuestra época, aunque no debemos ser tan estrictos al respecto. Debemos buscar nuevos caminos, nuevas formas de periodismo, pero sin olvidar la calidad y la verdad del mismo. La información siempre será una necesidad de las sociedades democráticas y los profesionales que se encarguen de contarla nunca desaparecerán, es por ello que debemos defender los antiguos ideales, pero desde una perspectiva de evolución y futuro.

SUÁREZ PAZ, IAGO 143 A05

¿Quién dijo… revolución?

“El mundo que conocemos llega a su fin” es la manera en que el mexicano Gustavo Esteva enuncia su escrito. Revolución, revolución y revolución, una palabra que se repite y de la cual se intentan establecer las bases necesarias para que esta se lleve a cabo y destrone al sistema vigente occidental imperante. ¿Es hora de echar abajo el capitalismo imperante?

Haciendo memoria y devolviendo al presente algunos de los autores más estudiados en la facultad, me gustaría destacar las palabras de alguien totalmente opuesto a Esteva, pero que coincide en algo, y ese algo es la eliminación del Estado. Por todo esto, recordemos alguna de las citas más importantes de uno de los mayores defensores de la Escuela Austríaca, Hayek: “El Estado benefactor de occidente coacciona impidiendo el libre ejercicio de la acción humana y la función empresarial, no tienen incentivos para hacer avanzar la sociedad. La socialdemocracia y el intervencionismo son lastres”. Es imposible que todos administremos los diferentes instrumentos empleados para conseguir el control social.

(Foto: soberania.org)

Artistas de la talla de John Berger catalogan a esta realidad en la que vivimos como “prisión”. Estos términos me parecen desmesurados, simplemente creo que el modelo debe evolucionar en un momento de crisis hacia nuevos y más modernos ámbitos que no se desean dejar atrás. “Cuando el gobierno teme al pueblo, hay libertad. Cuando el pueblo teme al gobierno, hay tiranía”, decía Jefferson. ¿Acaso la democracia es diferente a la que concebíamos? Nada de eso, la democracia sigue siendo lo que era, lo que hay que eliminar son las ansias de poder que se dan una vez se alcanza este.

¿Qué le ocurriría a los medios de comunicación en un pueblo gobernado por el socialismo? Unos medios iguales que no aportarían nada diferente. Puede que a día de hoy haya medios minoritarios, medios que cuentan con una menor difusión, pero de llevarse a cabo esta “revolución” esos medios ni siquiera existirían. Es inútil pensar que algo así funcionaría cuando eres consciente de las más que claras desventajas que ese modelo supondría al mundo que hoy conocemos. La única beneficiada sería, probablemente, la prensa escrita, porque con este modelo la evolución brillaría por su ausencia.

· Olga Dragnic analiza como serían los medios de comunicación en una sociedad socialista: http://www.redalyc.org/articulo.oa?id=17721547011

· Descripción de la comunicación en el mundo capitalista por Meliant Herrera: http://doctoradosociales.com.ar/wp-content/uploads/2013/04/Los-Medios-de-Comunicaci%C3%B3n-Social-en-la-Sociedad-Capitalista-Actual.htm

Finalmente, Klein decía que el pueblo ama al Estado por cuatro razones básicas: paso del tiempo; aceptación de normas; represión de emociones a favor de la paz interior; ver el mundo de otro modo. Mi posición a favor de una “revolución” es completamente inexistente, pero si en algo concuerdo con Gustavo Esteva es en que los cambios no pueden venir de arriba, es la gente quien debe establecerlos.

SUÁREZ PAZ, IAGO 143 A05