“Page One, un año en The New York Times”

El mundo del periodismo no pasa por su mejor momento, en concreto, el periodismo tradicional. Muchas son ya las grandes cabeceras que se han visto al borde del abismo, casi a punto de cerrar porque sus lectores caen día a día. En una lucha entre lo digital y lo tradicional, se postulan muchas preguntas acerca del oficio sobre contar las cosas. ¿Debe un periódico centrarse sí o sí en su versión digital? ¿Acabará muriéndose el periódico de papel?

El primer debate que siempre surge es el del papel y lo digital. Son dos cosas que para muchos no pueden vivir juntas, quizás se equivoquen. El problema se encuentra en la creencia de que el periódico online es gratis, pero no es así, no puede ser así. Antiguamente no existía internet y nadie protestaba por pagar un euro por su diario de cada mañana. Hoy en día, muchos periódicos han tenido que comenzar a cobrar por su información en la red, y esto ha hecho que los lectores caigan estrepitosamente. Muchos han dejado de visitar entidades tan importantes como, en el caso de este filme, The New York Times. Hay quien está de acuerdo en que se debe seguir pagando para acceder a información de calidad, pero muchos abogan porque esa misma información se puede encontrar en otros sitios de manera gratuita. ¿Sabemos de dónde salen esas noticias de páginas online gratuitas? Muchas pertenecen a la anterior lectura de un periódico tradicional, donde se trabaja el estilo, la contrastación de fuentes… y demás vicisitudes que encontramos en el periodismo teórico que debemos seguir.

Las relaciones interpersonales que se desarrollan en la película, a la hora del trato con las fuentes y la existente entre los diferentes operarios de The New York Times (comunidad). Cuando queremos conseguir información de alguien, una fuente, necesitamos primero comunicarnos con ella. Para muchos sociólogos, la confianza es clave a la hora de tener una conversación, respuestas no programadas -> comunicación. Pero en esta cinta tenemos un claro ejemplo de que la relación entre periodista y fuente no debe poseer la mayor comunicación posible para así conseguir información. De hecho, como todos conocemos, a mayor comunicación, menor será la información. David Carr se muestra aquí como una figura imponente, dándole un valor a los periodistas, investigadores sociales, que para muchos está perdido. No quiere ganarse la confianza de nadie, simplemente quiere respuestas, recibir información sin necesidad de comunicarse. Por otra parte, nos encontramos con las relaciones interpersonales dentro del propio medio, lo que sería la relación existente entre redactores, editores y demás. Aquí si se busca más una comunicación, porque forman una comunidad que pone cosas en común, todos dan su opinión acerca de un tema para llegar a una conclusión unánime y beneficiosa para la sociedad.

Por último, simplemente hablar de la biopolítica y biopoder haciendo referencia al cuarto poder que debemos ser los medios, que muchas veces somos quienes damos la pluralidad de opiniones a la sociedad para producir ese cambio o avance en la misma. El “Caso WikiLeaks” es un claro ejemplo de lo dicho anteriormente, cuarto poder -> puede producir el cambio en la sociedad.

VALVERDE CABALEIRO, DAVID 152.B05

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Posted on 7 Maio, 2015, in Posts individuais and tagged . Bookmark the permalink. Deixar un comentario.

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