Put the blame on Gilda…

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Año 1946. Blanco y negro. Y una femme fatale en pantalla. Hablo de Gilda, una película y un escándalo para la época, tanto que en países como España, fue considerada gravemente peligrosa por la Iglesia Católica y por la sociedad más conservadora.

En realidad, es una película menor, de bajo presupuesto, sin ningún valor cinematográfico excepcional. Son sus circunstancias y todo lo que significó en la época lo que la convirtió en un clásico. Gilda (Rita Hatworth) fue una de las femme fatale por excelencia, que mediante el misterio y la atracción pasó a la historia levantando pasiones. Considerada por muchos, imprescindible para el desarrollo de la liberación femenina a causa del poder que ejerce sobre los personajes masculinos, llegando incluso a hacer que pierdan la razón por ella, y su comportamiento inusual que contrasta con un ambiente conservador en el que la mujer era un simple objeto a merced de las decisiones del hombre.

Suena “Put the Blame on Mame”, y Gilda, tan provocativa e insinuante, se desprende de uno de sus guantes mientras sigue cantando y bailando al ritmo de la música. Su marido, Farrel (Glenn Ford), presa de los celos, le propicia una bofetada tan sonora, que la marcó como la escena que más sobresale de la película. Haciendo un juicio acrónico del clásico, esta acción sería impensable por parte del “héroe” en una película hoy en día. Farrel ejerce un trato vejatorio sobre ella ante la duda de las infidelidades de Gilda. Y los sentimientos amor-odio entre ellos se entremezclan hasta el punto en que se convierten en una auténtica bomba de relojería

¿Dónde se supone que estaría entonces la delgada línea que separa a la película como símbolo de liberación femenina a una sumisión ante el poder masculino?

http://www.youtube.com/watch?v=xBILSCFMg8M&feature=related

Urrea López, María. GOBE

Posted on 13 Maio, 2012, in Sen clasificar and tagged , , . Bookmark the permalink. 2 Comentarios.

  1. No he visto esta película, otra vez falla mi falta de cultura cinéfila, pero sí he oido hablar de Gilda y de su arte de seducción. Contestando a tu pregunta, creo, en mi humilde opinión, que la película quería reflejar esa liberación femenina que gozaba su personaje. Una femme fatal que hechiza a su hombre para que actúe según sus fines, es decir, que manipula. De ahí que los hombres celosos pretendan encauzarla, y que aparezca la sumisión ante el poder masculino, una materia dentro de la otra, no separadas. Cuando una mujer en aquella época se revelaba, las consecuencias podían ser graves, y actualmente aunque hayan ido mejorando las cosas gradualmente, no está del todo solucionado.
    Rego Rey

  2. María Urrea López

    Es posible que la respuesta a mi pregunta sea que se trata de un factor dentro de otro. Pero elsupongo que hay uno de los dos que haya influido mas que otro, aunque cada uno predomine en mayor medida que el otro en determinada época. Tal vez, en aquel tiempo fuese más un símbolo de liberación femenina, y vista con los ojos de una persona del siglo XXI (y de un país desarrollado), refleje mas bien la sumisión ante el poder masculino.

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