”El destino conduce al dócil, arrastra al desazonado”

Según Paul Watzlawick, existen dos tipos de personas en el mundo: los infelices y aquellas que intentan ”amargarse la vida”, según él ”porque si”. En ”El arte de amargarse la vida”, Paul Watzlawick se refiere a uno de los temas más abordados por la Filosofía: la felicidad. El autor, nos muestra su punto de vista hacerca de aquellas personas que parecen sentirse mejor poniendo obstáculos a sus vidas, haciendo de ellas un puro trámite e incluso autoengañándose para sufrir más, algo que les hace sentirse bien realmente. Todo esto se muestra con un tono irónico, y que se puede tomar medio en serio/medio en broma.

Paul Watzlawick trata de demostrar por medio de historias, chistes, metáforas o juegos de palabras cómo existe gente que  disfruta haciendo de su vida un valle de lágrimas y al mismo tiempo se extraña de que no se busquen razones que sí que podrían tener importancia. Cree que se trata de un pesimismo forzado, creado por la propia persona y artificial, lejos del existencialismo que aterra a muchos otros.

En cierto modo es curioso cómo describe esta situación, ya que no rehúye de la desilusión que si que atormenta a aquellas personas que realmente se cuestionan aspectos fundamentales de la existencia. Sin embargo, la esencia o idea principal es que el autor trata de dar unas recomendaciones sobre cómo amargarte la vida. Una vez ironizado el mensaje, trata de hacer ver que en realidad el hombre está más contento o a gusto cuando vive en desazón, cuando no está conforme, cuando critica el mundo por ser así.

Es una interesante reflexión ya que uno se puede sentir identificado con algunas de las numerosas situaciónes que se muestran. Si se toma con humor hasta puede ser gracioso, pero adentrándonos en lo profundo de la idea que se quiere difundir: ¿Realmente existen personas que quieren ser infelices o es la sociedad y el sistema el que hace que se sea infeliz?…

(TGP 1B)

Posted on 27 Abril, 2011, in Sen clasificar and tagged , . Bookmark the permalink. 9 Comentarios.

  1. Cristina Méndez Salgado

    Eu penso que ninguén quere ser infeliz, pero a sociedade de hoxe de profesionais perfectos e triunfadores é o que nos motiva á infelicidade. Pero tamén, como puiden ler nun artigo no Progreso, a linguaxe e a forma de dicilo predispoñen a felicidade cara un ou outro lado. Neste artigo falábase dos proxectos de traballo e a súa influencia no ánimo. A psicóloga explicaba que o ser humano aceptaba mellor as críticas se eran de forma directa que si por exemplo che decían “Está bien hecho, PERO….” Ela dicía que o pero menoscababa todo os eloxios anteriores. Unha das solucións que propuña era evitar os xuízos en público.

    Pero… é mellor que che escondan a realidade ou enfrontarte a ela??

    • grupointeractivo1

      Estoy de acuerdo, también considero que la propia sociedad es la que te lleva a la infelicidad, sobre todo el hecho de ver que las cosas no son como siempre las has podido soñar. Pero más bien es porque cuando uno es pequeño no es capaz de ver todo lo negro que existe bajo el sistema al que estamos sometidos.

  2. Javier González Penedo

    Puede sonar un tanto contradictorio, pero tras unos momentos de reflexión no es un postulado tan descabellado como parece ser en una primera impresión. La tensión con la que se convive hace mella en el interior del ser humano. Las vías de evasión se hacen necesarias, ansiadas y hasta incluso mismamente anheladas. Evidentemente no creo que sea lo más común el aspirar a ser “infeliz”, pero sí creo que el propio modo de vida y la sociedad en la que convivimos nos hacen permanecer en un estado de alerta en el que la comodidad y la tranquilidad no son precisamente unas compañías cotidianas.

    • grupointeractivo1

      Las vías de evasión se hacen necesarias, imprescindibles y realmente útiles para no acabar ”hecho una mierda” hablando en plata. Nadie creo que aspire a ser infeliz, pero es cierto que hay gente que incluso se siente orgulloso de no ser feliz, por el simple hecho de que por lo menos reflexionaron acerca de la vida.

  3. María Glez Salpurido

    La verdad es que con esta explicación me parece el libro más que apetecible, sobre todo para ver si el autor me convence con sus argumentos o si, tal y como ahora, no lo hace. Acerca del pesimismo forzado, de que la gente disfruta haciendo de su vida un valle de lágrimas o amargándose no creo como Javier que sea algo necesario o deseado en el mundo en el que vivimos. Puede que muchos partamos en varias ocasiones del más profundo negativismo pero lo hacemos a modo de protección, si algo sale mal ” ya lo sabíamos” y si sale bien, la alegría será mayor. Y no creo que esto signifique poner obstáculos a nuestras vidas o autoengañarnos para sufrir más, sino más bien poner una especie de escudo protector con nuestro negativismo.

    • grupointeractivo1

      La verdad es que personalmente la parte del libro de la que hablamos (el grupo 1B) en el post, a mi no es que me entusiasmara demasiado (soy Edu Abelairas). Si que me gusta el tema y que el autor se pare a reflexionar sobre ciertos aspectos, pero creo que más allá de la ironía con la que habla, considero que el tema es muy serio en su esencia, y que quizá no hace esa gracia que en un primer momento pensaba que despertaría. Estoy de acuerdo María en que el negativismo es propio de muchas personas, y que en ocasiones se usa para argumentar determinados resultados con un ”yo tampoco es que esperase nada…”.

  4. Claro que hai xente que goza sendo infeliz, non hai máis que ver a proliferación de certos movementos “escuros” procedentes do Xapón no que a xente é máis respetada cando máis infeliz dá amosado que é. Dentro dos “trucos” para facer ver a túa infinita infelicidade está, evidentemente, o empregar o negro todo o día, coma se foses unha muller xitana en loito perpetuo.
    Por outra banda, o que comentades recórdame algo ó que se falaba o outro día na clase, na exposición das actitudes da xente en Tuenti. Non fan tamén “demostración pública de tristeza” esas persoas que se adican a divulgar ós catro ventos o mal que as trata a vida mediante o seu estado de Tuenti?

  5. Pablo Lago Fernández

    Creo que si. No estoy seguro de por qué, tal vez por lo que hayan dicho algunos de que vivimos en una sociedad en constante movimiento. Tal vez el estrés forme una parte tan vital de nuestra vida diaria que tener esa sensación de felicidad les hace sentir a algunos como un coche sin gasolina. No recuerdo que filósofo (tal vez Schopenhauer) decía que el ser humano va siempre tras una meta inalcanzable ya que cuando llega a una pone su ojo en la siguiente. No creo que sea algo exclusivo de la época actual, pero tampoco creo que sea algo inherente al ser humano. Puede que la cuestión sea dedicir que es ser feliz.

    P.D: Un vídeo algo relacionado con el tema: Everything is amazing & nobody´s happy (Todo es fantástico y nadie es feliz), un comentario sarcástico y satírico sobre la perspectiva que da la experiencia y como nos hemos acostumbrado a los nuevos descubrimientos;

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