Por amor al arte

En Enero un hombre se apostó en la entrada de una estación del metro de Washington y se puso a tocar el violín. Como era hora punta, por allí pasaron miles de personas. Poco después el violinista recibió su primera propina –un billete de un dólar–, que dejó caer una mujer que ni siquiera se detuvo a preguntarse qué música estaba siendo interpretada. Alguien se apoyó en una columna, donde permaneció unos minutos, miró el reloj y se fue en dirección a los trenes.

 El primer ser humano que prestó atención a lo que allí estaba sucediendo fue un niño,pero su madre tenía triste. Durante los minutos que estuvo tocando no hubo aplausos ni nadie que pidiese un bis. El violinista se llama Joshua Bell y el experimento fue completamente filmado por el periódico The Washington Post.

 Dos días antes del experimento del metro, Bell había llenado un teatro de Boston con espectadores que, como mínimo, pagaron 100 dólares por verlo La idea del periódico The Washington Post era realizar un ensayo sociológico sobre el comportamiento del ser humano.

 Las personas, al pasar junto a algo sublime, teniendo en ese momento otras ideas en la cabeza no le prestan atención. ¿Me habría detenido yo a escuchar a Joshua Bell? No lo sé. Como todo el mundo, yo también estoy condicionado por los ritos del arte, como son los teatros, los precios caros y cosas de ese tipo. Si no disponemos de un momento para pararnos y escuchar a uno de los mejores violinistas del mundo, ¿qué otras cosas bellas no estaremos perdiendo en nuestra vida?

 El enlace del experimento: http://www.washingtonpost.com/wp-dyn/content/article/2007/04/04/AR2007040401721.html.

Millos Castro, S2C

Posted on 21 Marzo, 2012, in Sen clasificar and tagged , , . Bookmark the permalink. 12 Comentarios.

  1. Incrible. Xa oíra falar deste experimento, e creo incluso que tamén se fixera un deste estilo hai uns anos cos mesmos resultados. E precisamente por iso comecei a plantexarme se eu me pararía, se sabería apreciar a virtuosidade deste home ó violín ou se, pola contra, o que realmente me faría respetar ó músico sería un bo traxe e zapatos que o vestisen nun teatro de prestixio. Por iso, dende o día que escoitei a noticia, sempre, ou sempre que dispña de tempo, procuro determe, aínda que tan só sexan 5 segundos máis da conta para observar a calquera coa coraxe suficiente para sacar ó seu instrumento á rúa. Quen sabe se a súa próxima aparición será por terras compostelanas.

    • ¿Quién sabe? E igual no es necesario que Joshua Bell venga a Santiago, hay gente con talento que igual no ha tenido la suerte ni la oportunidad de llegar a lo más alto. Yo también suelo fijarme, igual no me paro, pero por lo menos presto atención a lo que hacen. Es un arte distinto, de calle, a cambio de la caridad de la gente.

      Es cierto que algunos, quizás la gran mayoría, lo hacen más por conseguir unas monedas que por propia vocación, pero cuando uno se encuentra con gente que conecta con el público, que ameniza una calle abarrotada de gente, da gusto parar y detenerse. Disfrutar de lo que hace.

  2. Lara Lozano Aguiar

    Esta achega é moi boa! A xente está condicionda por todo o que fan os demais. Un rapaz que toca na rúa ten menos talento que se fixera nun gran auditorio? Parece que soamente cando un prezo elevado che cubre as costas xa estamos a falar de algo con prestixio. E se fora ao revés: collemos o gaiteiro do Obradoiro e levámolo a un gran auditorio decindo que é un gaiteiro que fai marabillas e que gañou centos de festivais arredor do mundo. Pasaría o mesmo? Pois eu penso que sí. Se as persoas non nos deixásemos levar por convención que xorden nas sociedades apreciaríamos moito máis as cousas que nos rodean.

    • yo extrapolaría tu conclusión “Se as persoas non nos deixásemos levar por convención que xorden nas sociedades apreciaríamos moito máis as cousas que nos rodean”. Si huyésemos de las convenciones, de las reglas marcadas de antemano, haríamos las cosas como de verdad queremos hacerlas, como de verdad nos gustan.

      No me imagino al gaiteiro del obradoiro vestido con traje en un escenario de Broadway, ni quiero imaginarmelo. Perdería su esencia, lo que es en realidad, ya que ese personaje no solo es su música, sino todo lo que representa.

  3. Patricia Domínguez Rodríguez

    Fascinante, aunque creo que en el tema del metro hay que tener en cuenta otros factores. La gente normalmente está en su mundo, con prisa y no se da cuenta ni de quien pasa por su lado. Creo que si verdaderamente alguien si que entendiese de música o fuera un seguidor de este violinista, sí que se daría cuenta. A veces, somos muy ignorantes y seguimos lo que los demás siguen. A donde va uno, van todos.

    • Seguimos lo que los demás siguen como las ovejas de un rebaño. Pero así no se disfruta, de qué vale vivir si no tenemos tiempo ni para apreciar lo que nos rodea. A mi mdo de verlo, no es necesario ser un entendido de música para apreciar a los músicos de la calle, no limitarnos a lo que hay en nuestros mp4/ipod.

  4. Hay gente que es muy hipócrita y si me permites la licencia, hasta ignorante, que simplemente por el hecho de que alguien o algo es calificado como “bueno” en su ámbito ya lo considera de su gusto, sin ni siquiera entender de música o el campo del que se trate. Sin ir más lejos los miles de turistas japoneses que se plantan ante la Gioconda, solo porque es la Gioconda, no por que les guste o la aprecien. Todos deberíamos tener los ojos abiertos cuando vamos por la calle y así apreciaremos más cosas que antes no apreciábamos o que no conocíamos. Muy interesante post Javi.

    • Totalmente de acuerdo. Cada persona tiene su propio gusto. Está bien que existan expertos en temas que puedan dar una opinión basada en más formación. Pero por el hecho de que una obra sea alabada por los críticos, no dejemos de crear nuestra propia opinión

  5. Realmente non me sorprenden reaccións deste tipo por parte da xente. Estamos nun mundo onde prima a rapidez (algo que nós como xornalistas sabemos de boa tinta) e no que cada persoa se ve inmersa nas súas preocupacións sen fixarse nas cousas alleas.
    Ao pensar nunha estación de metro xa se nos ven á mente o rebumbio, o estrés e o mogollón de xente… cada un bébedo das súas cavilacións… e por iso non reparamos non que temos ao lado.
    Precisamente é algo que un bo xornalista nunca debe facer. O feito de estar atento ao que pasa en todo momento e non perder nada de vista é unha capacidade que debe ser innata a nós. Podemos perder demasiadas cousas relevantes si nos cerramos en nós mesmos e os nosos pensamentos.

    • Además de que si no podemos ni disfrutar de lo que nos rodea, nos iremos llevando más y más por automatismos, como si fuésemos máquinas.

  6. Miriam Iglesias Otero

    Estoy totalmente de acuerdo con el comentario de Uxía. Muchas veces algo es reconocido por alguien importante, o por alguna revista y sin ni siquiera haber escuchado nada de él se convierte en su músico favorito.
    Desde luego que estamos absortos en esta vida, eso lo tengo muy claro. Caminamos como burros, solo mirando hacia lo que tenemos delante de los ojos. Deberíamos fijarnos más en las pequeñas cosas que nos rodean, muchas de ellas maravillosas y dignas de apreciar. Quizás no lo hagamos porque, como siempre “no tenemos tiempo”. Esa es la gran enfermedad de este siglo; no tener tiempo para nada, ir a todos los sitios corriendo, mirando el móvil, escuchando música desde nuestro Ipod, sin fijarnos en absolutamente nada.
    Enhorabuena por el post Javi!

  7. Y yo el primero en ir por la calle a mi mundo, con cascos y sin fijarme tan siquiera en si alguien me saluda. Por eso está bien que existan esudios como este que nos abran los ojos para que podamos darnos cuenta de algunas cosas que hacemos, casi de forma automática.

Deixar unha resposta

introduce os teu datos ou preme nunha das iconas:

Logotipo de WordPress.com

Estás a comentar desde a túa conta de WordPress.com. Sair /  Cambiar )

Twitter picture

Estás a comentar desde a túa conta de Twitter. Sair /  Cambiar )

Facebook photo

Estás a comentar desde a túa conta de Facebook. Sair /  Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: